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Un autogol de última hora salvó a Nicaragua de una derrota lamentable contra San Vicente y las Granadinas, rival ante el que tuvo que conformarse con un empate 1-1, en su debut en el grupo D de la Liga de Naciones B.

Entre el primer minuto del encuentro y el 30, cuando Nicaragua marcó un gol que fue anulado por fuera de lugar, la selección realizó una serie de disparos como los de Jorge Betancur, Kevin Serapio y Jaime Moreno, pero ninguno que fuera con gran peligrosidad al arco defendido por Dwayne Sandy.

Con esfuerzo se conseguía llegar al área rival con cierta continuidad, pero sin el orden, efectividad y seguridad que hubieran propiciado opciones legítimas de gol. Ante un rival que no era superior técnicamente, no se logró generar un futbol notable. Era como tener el balón pero sin la capacidad suficiente para materializar tal posesión.

La jugada más clara para Nicaragua en la primera mitad, llegó en el minuto 30, cuando desde el costado derecho, Juan Barrera mandó un balón hacia el área y Jaime Moreno lo cabeceó enviándolo al fondo de las redes, pero según el árbitro de línea hubo fuera de lugar en la jugada y el tanto fue anulado.

Dieciséis minutos más tarde, ya en tiempo agregado por el juez central, Oalex Anderson superó a los centrales y aprovechó una mala salida del portero Henry Maradiaga, para poner el 0-1 insospechado.

Así terminó la primera parte, con derrota parcial y con la imagen de estar jugando un futbol que poco prometía de cara a los siguientes 45 minutos.

UN GOL DE ÚLTIMA HORA

Tras la reanudación del encuentro, Nicaragua, sin más opciones que presionar en busca de desestabilizar a una defensa que a como sea lograba despejar los peligros, intentó con disparos desde afuera del área y con centros que normalmente perdía como consecuencia de la superioridad de tamaño de sus rivales.

En medio de esa búsqueda a veces carente de estrategias claras, se presentaron dos oportunidades de gol. La primera fue al minuto 58, cuando Barrera recibió el balón por el sector derecho, avanzó una corta distancia antes de burlar a un defensor, y ya dentro del área sacó un disparo potente que también salió desviado. La oportunidad pintaba para más, pero el “iluminado” falló.

Henry Duarte, director técnico de la selección de Nicaragua. Archivo/ENDLa segunda jugada ocurrió al minuto 73. El mismo Juan Barrera se metió al área con balón dominado y una vez que se percató que estaba acompañado, soltó el pase. La pelota pasó frente a la portería de San Vicente y las Granadinas, necesitada de un mínimo toque para entrar, pero Jaime Moreno aterrizó tarde, y junto con el balón se fueron también las esperanzas de empatar el marcador.

Sin embargo, cuatro minutos antes del noventa, tras un tiro de esquina de Manuel Rosas, Jamol Yorke desvió el balón y marcó el autogol con el que Nicaragua empató las acciones.

Después de eso, pese a que el árbitro dio siete minutos de compensación, no hubo más acciones destacables. Fue un empate inesperado.