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¿Cómo sujetar el ímpetu destructivo de Cristiano Ronaldo? Ese hubiera sido un gran reto hasta para Hércules, según la leyenda, domador de jabalíes, cortador de cabezas, estrangulador de leones. El más temible goleador de todos los tiempos, continúa haciendo estragos sin preocuparse por el paso del tiempo.

En ruta hacia los 35 años, exhibiendo un físico impresionante, como si hubiera sido esculpido en mármol por Rodin, con su prodigioso “olfato” intacto, aferrado a esa voracidad sin límites que lo ha caracterizado desde la cuna, y manteniendo activada esa destreza para resolver y definir con prontitud que no pierde brillo, Cristiano agujereó la defensa de Lituania marcándole cuatro goles, en lo que fue una resonante y llamativa victoria de Portugal por 5-1 en el grupo clasificatorio para la Eurocopa 2020, que encabeza Ucrania.

Siempre en pie de guerra

Aún con traje y corbata, listo para recibir cualquiera de los cinco balones de oro que ha conquistado, Cristiano parece estar en pie de guerra, listo para desplazarse hacia un espacio vacío que nadie ha visto, y buscar la pelota solo por él “sospechada”, para golpearla con su poder devastador y precisa dirección.

Y es que este incansable e inagotable Cristiano, proporciona verticalidad, velocidad, movimiento extra y cañoneo, moviéndose, como apunta el escritor e historiador inglés Jimmy Burns, autor del libro “Leo y Cristiano”, con la cabeza alta, el cuello estirado, los hombros hacia atrás, la columna erguida, rechinando los dientes, y escupiendo fuego.

Cuando se dispone de ese poderío físico como soporte de facultades cultivadas casi día a día con un empeño espartano y una disciplina ateniense, el resultado es lo grandioso.

Cristiano Ronaldo. Archivo/END

No hay forma de pararlo

Los cuatro goles contra Lituania fueron con diferente diseño arquitectónico, incluyendo el que “desarmó” al arquero Sektus.

El primero, de penal, rasante junto al poste derecho, con exactitud milimétrica; el segundo, ese remate desde fuera del área, que extrañamente rebotó en la cabeza de Sektus; el tercero, una entrega desde la derecha de Bernardo Silva que facilitó la aparición del “matador” en el área chica, sacudiendo las redes; y el cuarto, otra asistencia de Bernardo Silva y el punch de Cristiano, redondeando una formidable actuación.

Según la historia, es la ocasión 54 en que Cristiano marca tres o más goles. Se convirtió en el máximo goleador de las fases de clasificación para las Eurocopas con 25 en 30 juegos, y llegó a 93 goles con la Selección de Portugal, siendo además líder en las Champions, y dejando un llano en llamas con sus arremetidas, desbordes y disparos, como potro sin freno como diría el poeta.