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Fifa.com

A esta altura de la historia, da la impresión de que ninguna Copa FIFA Confederaciones está completa sin la presencia de Brasil. La canarinha participó en nada menos que las cinco últimas ediciones del ‘Festival de Campeones’, ritual que repetirá hoy Sudáfrica, sitio donde comienza la lucha por su tercer título.

El primer obstáculo para los comandados por Dunga serán los egipcios, actuales bicampeones de la Copa Africana de Naciones, que prometen encarar con coraje su desafío en el grupo B - en el que también figuran Estados Unidos e Italia - y mostrar que pueden tutear a cualquiera de los grandes equipos del escenario mundial.

Más allá de la tradición futbolística que los separa, Brasil y Egipto llegan a la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009 en momentos bastante distintos. Mientras los brasileños encaran su debut con la plantilla completa y motivados por una racha ganadora, Egipto es el colista de su grupo en las eliminatorias africanas y tendrá que arreglarse para superar la ausencia del goleador Amr Zaki, quien se lesionó una semana antes del estreno.

Los pentacampeones mundiales vienen dando muestras claras de estar en su mejor forma para defender la corona conquistada en Alemania 2005. Gracias a ello Dunga disfruta de un prestigio sin precedentes a lo largo de sus casi tres años en el comando de la Selección.

EU quiere hacer historia ante Italia

Italia no ha perdido ningún partido contra Estados Unidos en más de 75 años de fútbol competitivo. Pero los hombres de Bob Bradley están deseando dar la campanada en el partido que enfrentará a ambos equipos.

Italia afronta el partido con la moral alta por sus victorias en los dos amistosos que ha jugado desde que llegó a Sudáfrica, un 4-3 contra Nueva Zelanda, representante de Oceanía, y un aplastante 6-0 contra el Tshwane XI, un combinado representante de Pretoria.

Los estadounidenses, por su parte, aterrizaron en África con un equipo joven y físicamente poderoso. Su seleccionador, Bob Bradley, quien tomó las rienda de manos de Bruce Arena tras el fracaso del equipo en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, ha conjuntado un combinado rebosante de optimismo y empuje, aunque quizás un tanto escaso de hombres curtidos en competiciones internacionales.