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Nuestra mayor gloria no radica en nunca caer, sino en levantarnos e imponernos cada vez que caigamos, dijo en cierta ocasión Confucio, y es lo que debe estar pensando el Liverpool, resplandeciente ganador de la última Champions; el Real Madrid, dueño de la cifra récord de 13 “Copas orejonas”; el Barcelona, uno de los equipos más apreciados del planeta, que cuenta con Messi, considerado el mejor jugador del mundo; y el poderoso Juventus de Turín, que tiene como obelisco a Cristiano Ronaldo.

Los cuatro “colosos” fueron golpeados en el inicio de esta Champions 2019-2020, por resultados imprevistos que han oscurecido los cálculos previos.

Se trabó trituradora

A punto de eliminar al Liverpool en la fase de grupos de la última Champions, de no producirse la atajada milagrosa de Allison, el Nápoles no podía ser

subestimado, pero aun así, ni siquiera en casa le concedían posibilidades frente al equipo que en la Premier funciona como trituradora y que defiende la corona en esta Champions.

Ese tridente formado por Salah, Mané y Firmino, con el soporte de ese medio campo enérgico, flexible, cortador y armador y la consistente defensa jefeada por el “pontificado” Van Dijk, se trabó frente al Nápoles, que sostuvo un 0-0 por 81 minutos por la atajada monumental de Adrián, pero clavó dos estocadas, la de Mertens desde el punto de penal, y la de Llorente en el 91, culminando una maniobra elaborada por Mertens. El 0-2 obliga al Liverpool a mostrarse de cuerpo entero en busca del liderazgo del grupo.

Se hundió el Real Madrid

El Real Madrid no convence pese a su armamento, pero el París Saint Germain no tenía a Neymar, Mbappé y Cavani, sus tres mosqueteros del gol. No fue un riesgo colocar al equipo de Zidane con Benzema, Bale, Hazard, Casemiro, James, Kroos, Carvajal y Varane, como favorito para doblegar −aún en París─ al Saint Germain que presentaba como factor de seguridad en su cabaña a Keylor Navas en esta Champions.

Decepcionante dentro del asombro fue lo futbolísticamente ofrecido por el Madrid en ese 0-3 adverso, sin nada de Hazard, de James y de Kroos, con un Courtois bajo presión, y sin poder colocar un disparo oficial entre los postes, con cero atajadas de Keylor, porque las pelotas que Bale y Benzema hicieron llegar a las redes fueron anuladas por irregularidades. En tanto, el equipo francés se vio suelto y fabricó tres goles, dos de un DiMaría estupendo y otro de Meunier.

El Barcelona en la oscuridad

El Barsa, aunque raquítico y carente de ideas para sacarle provecho a su mejor arte, la posesión del balón tuvo más futbol que el Madrid en su empate 0-0 con el agresivo Borusia Durtmond, que supo crecer en su ruidosa casa.

Quedó la impresión indiscutible que el Dortmund fue merecedor de la victoria, Archivo/END

No puedes imaginar al Barcerlona con Griezmann, Luis Suárez, el chavalo Ansu Fati y Messi entrando en el segundo tiempo, sintiéndose vendado en el área, sin disparar al marco.

Hay que afinar mucho la memoria para recordar los intentos de Suárez y el de Messi contra reloj, para confirmar que el Barsa apenas se aproximó a la cabaña del Dortmund, mientras Ter Stegen se multiplicaba, sacando pelotas de todos colores y tamaños, incluyendo el penal atajado a Marco Reus.

Para remate, Jordi Alba salió lesionado…Quedó la impresión indiscutible que el Dortmund fue merecedor de la victoria, de no ser por la inmensidad de Ter Stegen, quedando flotando la intriga sobre el futuro inmediato de Messi.

Asustaron a la Juventus

¿Qué le pasó a la Juventus? El equipo de Cristiano no pudo sostener una ventaja de 2-0 frente al Atlético de Simeone, al que decapitó dramáticamente en la última Champions.

¿Cómo fue posible después que Joao Félix casi abre el marcador con una brillante maniobra personal, viniendo desde atrás y zigzagueando en línea recta neutralizada por el arquero Szczesny? El golazo de Cuadrado inmovilizando y asombrando a Oblak en el 47, y el de Matuidi, a los 64 hicieron creer en una cómoda victoria, pero el Atlético se reagrupó, presionó y con goles de cabeza de Savic en el 69 y del mexicano Héctor Herrera en el 89 selló un empate 2-2 jugando en casa.

El resultado no es un drama para la Juventus, pero su actuación, con solo tres disparos de Cristiano, fue muy borrosa. Hay que agregar entre los imprevistos, la derrota que sufrió el Chelsea inglés ante el Valencia español, por culpa de Rodrigo.