• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

¡Ah los demonios! Aparecen cuando menos los esperamos y nos aguijonean, como una avispa venenosa. Nuestra formación, si ha sido consistente, es decir revestida de conciencia sobre el bien y el mal, debería permitirnos rechazarlos.

Ahí tenemos el caso del pícher dominicano Domingo Germán, cabalgando hacia el estrellato en un año que para él, de 27 años, ha sido fantasioso. Hey Domingo, en este 2019, dando tus primeros pasos en el resplandeciente mundo de las Grandes Ligas, has ganado 18 juegos y presentas el mejor promedio en balance con 818 puntos. La vida te estaba sonriendo muchacho.

¿No te percataste de eso? El salario de 577,500 dólares más lo que te esperaba en la postemporada, era el inicio de pretensiones económicas en crecimiento. De pronto en una celebración de C. C. Sabathia, más alterado que si estuviera lanzando contra Mike Trout con las bases llenas, Germán pierde la cabeza y quizás su futuro, o lo muerde. Golpea a su novia con una bofetada, y entre quienes están mirando, se encuentra un funcionario de las Mayores. Violencia doméstica. Así que no tiene escape.

¿Es dificil ser consciente?

El respeto a todos, incluyendo preferencialmente a las mujeres, el buen comportamiento, la comprensión, la honestidad, no se cultivan en las aulas que proporcionan títulos, vienen desde el hogar en el que comenzaste a construirte.

Un día en Guadalajara, la señora del Kiosko de los periódicos, me exigió casi, que le deseara buenos días para vendérmelos. Empequeñecido, quería ser tragado por mi propia sombra. Me disculpé.

Domingo Germán. Archivo/END

El controversial y desaparecido escritor Norman Mailer, decía que el mal le está ganando todos los rounds al bien en todos los rincones del planeta. “Por donde transitemos, el mal prevalece. Pueden comprobarlo”.

Siempre me he preguntado a lo largo de mis 76 años, porque la tendencia al mal es más atractiva que la del bien. Cada año nos recuerdan a Poncio Pilato, un malo al frente de Judea, preguntando mientras se lavaba las manos: ¿A quien soltamos, a Barrabás o Jesucristo?

Los Yanquis han tomado distancia con Germán. No van a solicitar nada, respecto a una actitud sin defensa que podría sacar a su mayor ganador de juegos, de la postemporada.

Atrapado y sin salida

La paralización de las neuronas de Germán, le impidió ser sensato en lo que puede convertirse en el momento crucial de su vida. Violencia doméstica.

Uno de esos momentos en los que no podemos fallar, porque perder la cabeza equivale a dañar el futuro y quizás, no volverlo a tener. Las suspensiones a Aroldis Chapman, Julio Urías y Odubel Herrera, ésta última por 85 juegos, son ahora más drásticas. Así que a Germán no le bastará rezar.

Hace unos días, el relevista venezolano de los Piratas, Felipe Vásquez, de 28 años, fue acusado y admitió culpabilidad en el abuso sexual con una niña que contactó hace dos años, y hoy tiene 15. Obviamente no volveremos a verlo lanzar. Nadie lo ha hecho desde una prisión.

En uno de los pasajes de su “Divina Comedia”, ese tour por los círculos del infierno, el purgatorio y el paraíso que hace Dante, dice: “el demonio no es tan negro como es pintado”. Pobre poeta, es más negro que eso, y lo estamos viendo danzar frente a nuestra inutilidad como factores capaces de enderezar una sociedad. En este momento, Germán está acostado en el filo de la cuchilla mirando hacia la nada.