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De pie amigos. No se pierdan este cierre de Milwaukee. El 3 de septiembre, a 7 juegos de los Cardenales y 4 detrás de los Cachorros, la única pretensión de los Cerveceros era conseguir un sitio entre los “Comodines” de la Liga Nacional, retando al picheo de los Nacionales y el crecimiento de los Cachorros.

De pronto, la noche del 10 de septiembre, tal posibilidad recibe un trancazo en la nuca: el equipo pierde a su figura cumbre, Cristhian Yelich, el probable pelotero Más Valioso de la Liga, golpeado a sí mismo por un faul que casi saca astillas de su rodilla derecha. En ese momento, todo parecía derrumbarse para el equipo de Milwaukee. Su bateador que peleaba el liderato de bateo y de jonrones, y con gran presencia en empujadas, quedaba fuera de combate.

Para un equipo que no tenía ningún ganador de más de 10 juegos, sólo un trescientista en Keston Hiura, necesitado del bateo productivo garantizado por Moustakas, Grandal y Braun, y de extenderse hasta el rematador zurdo Josh Hader, en busca de seguridad, el futuro se veía demasiado borroso. No, sin Yelich en el line-up, Milwaukee no podría escapar a la eliminación.

Un ritmo formidable

Sin embargo, asombrosamente los Cerveceros se galvanizaron sin Yelich y comenzaron un sprint colosal, como aquel de Juantorena para ganar el oro olímpico en 800 metros. En lugar de sangrar por la herida, los de Milwaukee, que ayer derrotaron 5 por 3 a los Rojos, obviando el jonrón 18 del encendido novato dominicano Luis Aquino, han logrado 13 victorias en sus últimos 15 juegos, lo que es un alarde de rendimiento en el momento de mayor exigencia. Nadie lo esperaba, ni siquiera el optimista timonel Craig Counsell.

Al coincidir este levante de voltaje con el estrepitoso deslizamiento hacia la nada de los Cachorros de Chicago, los de Milwaukee no solo aseguraron su avance a la postemporada para el duelo entre “Comodines” a muerte súbita, sino que se encuentran a solo un juego de los esforzados Cardenales, amenazándolos con “robarles” el botín del Centro en el último instante, y esa es la gran expectación del fin de semana, con los Cerveceros enfrentando a los Rockies de Colorado, y los de San Luis midiéndose con los Cachorros.

El fenomenal Hader

¿Qué sería de los Cerveceros sin el látigo de Josh Hader, quien anoche salvó su juego 37? El tirador de pelo largo que supera las 100 millas constantemente, ha ponchado a 136 adversarios en 75 entradas, un ritmo infernal, aunque su efectividad de 2.53, con balance de 3-5 y 14 jonrones permitidos, lo hace sentir humano no un robot, entre el tenebroso cañoneo que ha caracterizado a las Grandes Ligas en este 2017.

Sin inmensas cifras, Milwaukee dispone de suficiente pólvora para colocar suficiente presión sobre cualquier rival con los bates de Moustakas, Hiura, Grandal, Thames, Cain, Shaw, Braun y Arcia, pero su picheo abridor no es capaz de impresionar: Chase Anderson ganó ayer por octava vez, el líder es Brandon Woodruff con 11-3 y 3.62, teniendo detrás a Zach Davies 10-7 y 3.61, y Jordan Lyles que consiguió incidencia con 7-1 en 11 inicios, mientras Gio González y Jhulys Chacin, se ven sin significado. Se llegó a pensar que Yelich era el alma de este equipo, pero aún sin su valioso aporte, los Cerveceros han estado imparables en este septiembre victorioso.