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No se trata de una preparación más. Para Román “Chocolatito” González en cada pelea está en juego su fajín mundial de la AMB, así que el preámbulo es algo parecido como a alistarse para la “guerra”, por ello hay que llegar con las mejores armas al combate y no darle oportunidad al “enemigo” para vencerte.

Y no es que Román lo diga literalmente pero basta observarlo en su entrenamiento en el gimnasio Roger Deshon para hacernos recordar el guerrero que lleva adentro este pequeño acorazado, considerado el mejor del mundo en las 105 libras.

“Es mejor que (Katsunari) Takayama se caiga en los primeros rounds de la pelea, sino va a tener que sufrir mucho. Román está muy fuerte y no creo que pueda soportarlo el japonés”, nos asegura Gustavo Herrera, mientras su pupilo hacía cinco minutos por cada aparato del gimnasio de San Judas.

Queda menos de un mes para defender por segunda vez su corona --14 de julio en Japón--y Román parece haber visto ya muchas veces la pelea en su mente.

“Sé que va a correrse todo el tiempo pero será cuestión de tiempo para cazarlo. No creo que me preste a su estilo de pelea, no voy a seguirlo sino que voy a aprovechar su forma de tirar golpes para sacarlo de balance. Hay momentos en los que queda sin equilibrio mientras ataca y ahí va a sufrir con mis ganchos, va a sentir mi pegada”, dijo Román.

La sesión de ayer fue tan intensa como las que ha hecho en las siete semanas de estar entrenando para el combate. Corre de 12 a 14 kilómetros por las mañanas, en relieve plano o subida y por la tarde, casi tres horas de entrenamiento con muy poco descanso, sin contar las sesiones de guanteo, algunas de hasta 12 asaltos de cuatro minutos cada uno y 30 segundos contra varios rivales para sacar más provecho al sparring.

La semana pasada por ejemplo trabajó casi 17 horas en el gimnasio, 2,200 abdominales, además acumula 96 rounds de guanteo, de los 120 que tiene programado, casi 500 abdominales diario. Y para hoy está programada su segundo precombate de 12 asaltos de cuatro minutos y 30 de descanso cada uno, contra los prospectos Julio García, los hermanos Alvarado, René y Félix, y Yader Escobar.

“Subimos la carga en la preparación respecto a otras peleas. Por ejemplo le aumenté los rounds y minutos por cada aparato. Hemos hecho sesiones de guanteo en el momento planeado, y en el entrenamiento hemos estado haciendo unas tres horas diaras a doble fatiga, con mucha carga física”, argumentó Herrera.

“No creo que tenga problemas con el peso, para finales de esta semana espero estar en 110 libras y salir de Nicaragua (probablemente el primero de julio)”, comentó González.

Pero era inevitable preguntar a Román sobre cómo vio la defensa del también monarca mundial pero del CMB, Juan Palacios.

“Fue una gran pelea, demostró que estaba bien preparado, la manejo como un campeón. Espero que siga tan bien y si es posible que le vaya mejor… Sé que muchos comentan sobre una pelea entre nosotros como campeones, pero creo que sería lo mejor que cada quien siguiera su camino, esperando que a los dos nos vaya muy bien”, explicó Román.