Edgard Tijerino
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El crecimiento de España después de ganar la Eurocopa supera todos los cálculos. Se ve tan compacto el equipo que mueven Xavi y Fábregas, con el complemento de un ataque hábil y contundente, y el respaldo de una defensa muy funcional, que era natural considerarlo un seguro favorito en ese grupo de Sudáfrica, Irak y Nueva Zelanda, como lo demostró consiguiendo los nueve puntos con ocho goles a favor y ninguno en contra.

Uno se pregunta: ¿Estuvo cobrando Casillas en esos días de vacaciones? España sigue siendo gran favorita frente a Estados Unidos en semifinales, y es muy factible que, de no ocurrir algo inesperado, conserve ese favoritismo contra Brasil, de avanzar ambos a la final, como se supone, aunque no esté escrito.

Sin embargo, este Brasil, tan ágil, volátil y creativo, sin un liderazgo visible pese a la dimensión que tienen Kaká y Robinho, representa un gran riesgo, y plantea a España su mayor reto desde la grandiosa final de la Eurocopa.

Toda la imaginación que hemos construido sobre ese probable choque del domingo tendrá mayor precisión después que presenciemos las semifinales. ¿Cómo responderán Brasil y España frente a Sudáfrica y Estados Unidos? Eso nos facilitará las últimas pistas.