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Everth Cabrera hizo de todo ayer. Bateó de 3-2, remolcó dos, anotó otras dos y todavía le dio tiempo de lucir su velocidad, robando sus dos primeras bases de la temporada. Fue otra demostración de cuánto puede enfurecer este pequeño gigante de las paradas cortas que ha vuelto para quedarse y pelear el puesto de titular con los Padres de San Diego, que vencieron 9x7 a los Marineros de Seattle.

El nandaimeño no tuvo un buen arranque, se ponchó contra el abridor Garrett Olson en el tercer episodio, pero disparó sencillo con el que remolcó a Henry Blanco en el quinto. En esa misma entrada se robó segunda y luego la tercera base, para después anotar por imparable de David Eckstein y poner la pizarra 4x1.

En el sexto explotó Olson en medio de un rally de cinco carreras de los Padres, una de ellas precisamente impulsada por Cabrera con las bases llenas y sin out ante el relevista Roy Corcoran. Fue un batazo complicado por el short stop, Yuniesky Betancourt, que lo único que pudo hacer fue impedir que la pelota se fuera a los jardines mientras anotaba desde tercera Chase Headley.

Cabrera anotó después por imparable de Scott Ariston, y en su último turno, en el octavo, recibió base por bola. Su promedio mejoró a .333 por nueve hits en 27 turnos. Llegó a ocho carreras anotadas y tres remolques.

En las menores, Aristides Sevilla lanzó seis excelentes entradas con el Corpus Cristhi en las que permitió tres hits, una carrera y ponchó a siete de su ex equipo, el San Antonio, sucursal de los Padres de San Diego en Doble A. El leonés salió sin decisión a pesar que dejó el juego ganado 2x1. Al final San Antonio se llevó el triunfo en 11 entradas 3x2.