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El lanzamiento 102 de Vicente Padilla, frente al emergente Augie Ojeda, fue una recta de 97 millas en el séptimo inning con un out. Después trabajó al incómodo Felipe López, quien le conectó dos de los seis hits que permitió, con bolas de 94 y 95 millas, logrando poncharlo, en lo que fue su último out del juego.

Seguramente Ron Washington quería que continuara, pero pese a las recomendaciones de Nolan Ryan, 108 lanzamientos tienen un gran significado al momento de valorar el desgaste de un abridor, y decidió traer a Frank Francisco en el octavo y a C. J. Wilson en el noveno, para completar una victoria 2x1 sobre los Cascabeles de Arizona, saltando encima de Dan Haren.

El Padilla que queremos ver, es el que estamos viendo. Siete entradas con seis hits permitidos, una carrera limpia, dos bases y tres ponches, mejorando a 4.48 su porcentaje en efectividad.

Anoche, mientras firmaba su sexta victoria por tres reveses, el pistolero pinolero demostró que su poder está ahí, pero ahora no es una constante, porque su repertorio le permite ofrecer variedad, manteniendo a los bateadores rascando sus cabezas.

Los Rangers casi no batearon, apenas cuatro hits contra Haren y ninguno frente a los relevistas Jon Rauch y Chad Qualls, pero sorpréndanse, pudieron anotar más de las dos carreras con un poco de atrevimiento corriendo en los senderos sobre batazos a los jardines. Andrus y Padilla fallaron con hombres en segunda y tercera en el episodio número dos, limitado a una carrera producida por doble de Teagarden, debido al freno de Blalock en tercera; y en el turno al bate siguiente, después del hit impulsador de David Murphy, haciendo provechoso el robo de Kinsler, Texas colocó hombres en las esquinas con un out, pero Blalock se ponchó y Brando Boggs falló.

A partir de ese momento, con ventaja de 2x0, los Rangers desaparecieron del escenario como expresión ofensiva, pero Padilla se encargó de convertir en suficiente esa producción, con un pitcheo hábil y enérgico cuando fue necesario apretar tuercas.

La única carrera de Arizona tuvo como clave el toque de bola para sacrificarse con dos strikes del pitcher Haren, quien había conectado doblete al pinolero con dos outs en el tercero. Haren no se aturdió por fallar dos veces intentando hacer avanzar a
Miguel Montero en el quinto. Se atrevió con cuenta de 2-2 y Montero fue a segunda, desde donde anotó remolcado por el segundo hit de Felipe López.

Ése fue todo el daño contra Padilla, quien sólo ha permitido un jonrón en sus últimos nueve juegos, y no más de tres carreras en siete de sus recientes ocho aperturas. ¿Cómo calificaría usted ese tipo de pitcheo? El nica está socando, tiene 2.16 de efectividad en sus últimas cuatro salidas, con seis carreras limpias en 25 entradas, además de un balance muy alentador de 3-0 en ese trayecto.

dplay@ibw.com.ni