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  • AFP

Un gol de tiro libre de Dani Alves a dos minutos del final dio la victoria a Brasil contra Sudáfrica (1-0), en semifinales de la Copa Confederaciones, hoy en Johannesburgo, por lo que los auriverdes lucharán por el título el domingo contra Estados Unidos. La selección brasileña se vio sorprendida por Sudáfrica, que en la fría noche de Johannesburgo hizo pasar muchos apuros a los campeones de América, pero Dani Alves, que había entrado apenas cinco minutos antes en sustitución de Andrés Santos, colocó en las redes un tiro libre cerca del área.

Aaron Mokoena había cometido falta sobre Ramires y el lateral derecho del Barcelona la convirtió, lanzando el balón a la izquierda del portero Ithumeleng Khune.

Brasil, que busca su segundo título consecutivo de la Copa Confederaciones, el tercero de su historia, se enfrentará a Estados Unidos en la final, el domingo en Johannesburgo, mientras que Sudáfrica dirimirá el tercer puesto frente a España, ese mismo día a primera hora en Rustenburgo.

La selección dirigida por Dunga fue un espejismo de sus dos últimos partidos y se vio superada en muchas fases del juego por los Bafana Bafana. Sólo en jugadas aisladas llevadas por Kaká pudieron haber decantado antes el marcador en favor de Brasil. Pero si los sudameicanos se encomendaban a Kaká, los sudafricanos llevaban peligro de diferentes formas, aunque también se apoyaban en su estrella, Steven Pienaar.

Tardaron en entrar en calor
El frío hizo que los jugadores tardaran en entrar en calor, y el primer acercamiento a puerta llegó en el minuto 13 con un disparo del brasileño Ramires, que detuvo el portero Itumeleng Khune. Los Bafana Bafana respondieron en la siguiente jugada con otro disparo desde lejos de Siboniso Gaxa, que se marchó cerca.

Brasil, igual que España la víspera ante Estados Unidos, no pareció entrar como debía en el partido y se vio superado en la primera parte por Sudáfrica, que tuvo su segunda ocasión clara en el minuto 21, con un cabezazo del capitán Aaron Mokoena, que se fue ligeramente alto. Los sudafricanos cada vez se mostraban más peligroso y en el minuto 29 un tiro libre de Siphiwe Tshabalala fue despejado con muchos apuros por Julio César.

Kaká hizo despertar a Brasil con dos jugadas individuales. En la primera, en el minuto 37, paró con el pecho la pelota, dejó en el suelo a Mokoena, y su disparo pasó cerca de uno de los postes. En la segunda, en el 42, tras una gran carrera por la derecha, remató y atrapó Khune con dificultades. La aparición de Kaká en el partido, no amedrentó a los sudafricanos, y en la jugada siguiente (43), la estrella sudafricana, Steven Pienaar, lo intentó desde fuera del área y desvió Julio César con la punta de los dedos, aunque el árbitro suizo Massimo Busacca no señaló el córner correspondiente.

La inoperancia de Brasil continuó al inicio del segundo tiempo y Teko Modise casi abre el marcador con un disparo que tras tocar en Luisao, reemplazante de entrada del lesionado Juan. Una gran estirada de Julio César evitó el tanto. Brasil no se dejaría ver hasta el minuto 63, en que Robinho envió el balón fuera en un peligroso remate de volea.

Con los jugadores cansados, escasearon las ocasiones de peligros, hasta que apareció el gol de Alves. Con el triunfo asegurado, Luis Fabiano pudo aumentar el marcador, pero cuando estaba solo ante el portero, chutó al centro y despejó Khune. Podría haber sido el 2-0 y su cuarto gol en el torneo.