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Fue como un impacto salido de la nada. Sandy Moreno tuvo una corazonada, porque no pudo ser otra cosa, cuando designó a José Villegas para ser el abridor del tercer partido de la semifinal. Precisamente sobre el brazo súbitamente prodigioso del chontaleño, el Bóer construyó una victoria 3-0 ante Estelí en el tercer juego de la Serie Semifinal tomando la delantera 2-1.

El público desconcertado preguntaba ¿quién es ese pitcher? Algunos no podían evitar sentir una sensación de ventaja cuando lo vieron en la colina, peor aún cuando lo vieron navegar en el bote de la incertidumbre en solo la primera entrada.

Después de una amenaza de bases llenas con un out de la que resultó ileso, este joven desconocido retiró a 9 en fila y a 11 de los siguientes 13, después de los dos hits del primer inning no le conectaron de hit hasta el quinto, espació 4 cohetes en 8 sólidas entradas, nadie le conectó un batazo a los jardines y retiró a 15 de los últimos 16 bateadores.

Esa joya de pitcheo no estaba en los cálculos ni en la imaginación más exagerada de Sandy. El Bóer capitalizó dos errores de la defensa segoviana para armar sus carreras. En el quinto, una rola para doble play que terminaba una amenaza de carrera produjo un error del inicialista Moisés Flores y el rompimiento del duelo con Juan José Espinoza, en la octava un error de Emilio Villegas en la intermedia encabezó un operativo de dos carreras coronadas por sencillo de Marlon Abea.

Espinoza mantuvo el duelo de ceros, pero siempre, en sus más de siete entradas de labor, tuvo al menos un hombre circulando sobre las colchonetas. El Bóer se había ido de 7-0 en las primeras cinco entradas con hombres en posición anotadora.

Estelí pudo haber arrancado la inspiración de Villegas en esa primera entrada, pero quiso jugar para una carrera sacrificando a su segundo bateador del juego y salió sin anotaciones, pero más tarde, en el cierre de la quinta, perdiendo 1-0, Norlan Cruz falló tratando de tocar y más tarde bateó para doble play. En el séptimo con Oviedo conectando hit abriendo la tanda, Juan Blandón no tocó y más tarde bateó para doble play.

Los dos equipos han jugado muy conservadores y han fracasado. En solo el primer tercio del juego, ambos managers tenían dos toques cada uno. Estelí también asume su derrota en el hecho que del quinto al noveno bate se fueron de 17-1 y que su líder de bateo y empujador fue golpeado dos veces y nunca encontró gente a bordo.

Jairo Pineda cerró por Estelí y Donald Calderón por el Bóer, pero todo estaba sellado. José Villegas se había encargado de casi todo, saliendo de la caja de sorpresas, de una corazonada sin sentido.