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Dani Güiza quitó la soga del cuello de España con un doble impacto, y una estocada marca “D´Artagñan” de Xabi Alonso en tiempo extra sepultó a una laboriosa, talentosa y peligrosa Sudáfrica 3-2, en la batalla por el tercer lugar de la Copa Confederaciones.

Vimos cómo fue borrada en la cancha la diferencia entre un equipo que hasta hoy nunca ha tenido significado en el fútbol mundial, como es Sudáfrica, moviéndose ahora en niveles de competencia de gran exigencia después de perder 1-0 con Brasil un juego cargado de incertidumbre, y otro seguramente desmotivado por haber sido sacado de la final, como esta España campeona de Europa, que se vio obligada a reemplazar a sus goleadores Torres y Villa por bajo voltaje y falta de orientación. Eso permitió que las acciones se equilibraran cobijando de suspenso el desenlace.

El ingreso de Güiza y Silva proporcionó mas dinámica y mayor profundidad a España que intentaba quebrar el 0-0, sin poder contar con el aporte de sus dos cerebros en el medio campo, Xavi y Fábregas, mientras su defensa, sometida a presión, atravesaba por múltiples dificultades.

El gol de Katilego Mphela a los 74 minutos, con pierna derecha, fusilando a Casillas, llegando al área pequeña por el centro para interceptar ese largo pase de Tshabalala desde la izquierda, que dejó “amputados” a Piqué y Capdevila, provocó un estallido en las tribunas como el del Vesubio.

El tiempo avanzaba, España sufría, Sudáfrica aguantaba, la presión aguijoneaba, cuando Xabi Alonso, faltando sólo tres minutos envió una pelota al centro que Güiza bajó con el pecho, y enderezó magistralmente con la derecha, perforando a Khune empatando el juego 1-1.

Dos minutos después, Güiza, otra vez, recibiendo de Cazorla, enfrentando a Masilela y levantando la pelota para clavarla en la esquina superior izquierda de Khune. Ahora ganaba España 2-1 con un minuto pendiente y tres de reposición, tiempo que fue suficiente para que Mphela, cobrando un tiro libre desde unos 25 metros, le pegara con violencia y precisión para frustrar el vuelo de Casillas.

Fue necesario esperar el alargue, para que en el minuto 117, Xabi Alonso, también de tiro libre, desde la izquierda, hiciera pasar el balón entre un enjambre de jugadores con gestos de de-sesperación, que silba frente al visualmente confundido Khune, garantizando el triunfo de España 3-2.

Gracias a la resurrección fabricada por Dani Güiza con su doble impacto.


dplay@ibw.com.ni