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La Azul y Blanco estuvo a punto de suspender sus entrenamientos ayer y su último partido de fogueo hoy, en su reconcentración en la Escuela de Talento de los Tigres de Brasil, previo a su participación a la Copa Oro desde el 5 de julio en Estados Unidos.

La razón de esa tajante decisión, que luego reconsideraron, fue la reacción del presidente de la Federación Nicaragüense de Fútbol, Julio Rocha, sobre algunas inquietudes que le expresaron los jugadores en el primer encuentro que tuvieron con el dirigente tras su arribo a Brasil este lunes.

Los seleccionados que están por cumplir un mes de pretemporada en Río de Janeiro le expresaron a Rocha que necesitaban que le cambiaran los tacos que les había entregado la Federación, porque prácticamente ninguno coincidía con el número de su pie y no los estaban utilizando, y además querían saber cuánto les darían de viáticos para su viaje a Estados Unidos.

La reacción del federado fue categórica, asegurando que no tenía por qué decirles la cantidad que les daría, y por lo único que debían preocuparse era por entrenar y jugar en la Copa Oro, porque ése era su trabajo, según explica la fuente que pidió el anonimato. La indignación invadió a todos los de la Azul y Blanco, incluso, varios Estaban tan molestos que optaron por salirse de la reunión, al considerar “arrogante” la forma en que los trató el presidente, Julio Rocha. Luego, los jugadores consideraron no entrenar por la tarde como estaba previsto y suspender su último fogueo que tendrían antes de su partida a Estados Unidos el próximo 3 de julio, dos días antes de su primer duelo en la Copa Oro contra México en Oakland.

Pero reconsideraron su decisión, entrenaron ayer y jugarán hoy contra los Tigres do Brasil pero aseguran que a más tardar mañana enviarán a los medios de comunicación en Nicaragua un comunicado sobre las cosas que han estado ocurriendo desde su llegada a Brasil.

Explican que el uniforme que recibieron no concordaba con sus tallas, los tacos tampoco, a pesar de que les habían tomado los datos, y la única respuesta que habían recibido era que buscaran cómo cambiarlos.

“Algunos han buscado como intercambiarlos, dando sus tacos y todavía un poco de dinero para tener algo que sirva. Lo que más duele es que son cosas tan pequeñas y básicas que nos tendrían que garantizar y que no lo hagan, decepciona”, manifestó uno de los jugadores.

El ambiente está muy tenso en el campamento de la selección, sin embargo los jugadores, aunque esto los distrae, no bajarán la guardia en su preparación, “porque el día que no rindamos en la cancha en cualquiera de los partidos de la Copa Oro sólo nosotros vamos a tener la culpa y queremos que los aficionados en Nicaragua estén orgullosos de nuestro trabajo. Vamos a entregarnos con todo pero lo haremos más por nuestra familia y por la afición”, concluyó. No obstante, el mayor deseo de los seleccionados es que este problema se solucione sin más fricciones de las que ya hubo y se concentren en la Copa Oro.