Edgard Tijerino
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¿En qué rincón dejó olvidado su poder Vicente Padilla? Sin su bola rápida, el pinolero debe sentirse tan desarmado como Doc Holliday sin su pistola. Lo ha admitido varias veces, y anoche, se percató de eso, desde muy temprano.

Intentó manejar a los bateadores de Minnesota aplicando constantes variantes, pero en los innings dos y tres lo atacaron eficazmente fabricándole cinco carreras, empujándolo hacia su quinta derrota de la temporada por siete victorias, con su efectividad ligeramente carcomida de 4.53 a 4.67, en 96 entradas y un tercio.

Pitcher ganador en cuatro de sus últimas cinco decisiones, Padilla no pudo trabajar con aceleraciones que le permitieran alcanzar 94, 95 y 96 millas, como en otros juegos, viéndose reducido a ciertos disparos de 92 millas, por debajo de su rango autoritario.

Josh Hamilton le facilitó una ventaja de 2x0 en el propio inicio con un jonrón de dos carreras, pero Vicente, pese al apoyo que le ofrecieron con un doble play después del hit abridor de Jason Kubel en el segundo, no pudo evitar ser colocado contra la pared, soportando hits consecutivos de Joe Crede y Brandan Harris, y un triple empata-juego de Carlos Gómez sobre una curva de 82 millas.

En el tercero, con un out, hit de Joe Mauer, doble de Morneau y el jonrón 15 de Jason Kubel lo dejaron groggy, con la pizarra en contra 5x2. No volvió a permitir carrera en los siguientes cuatro innings de pitcheo débil aunque hábil, pero los Rangers sólo fabricaron una más, viendo cómo en el momento cumbre, Hank Blalock fallaba con las bases llenas en el cierre del quinto, roleteando a segunda, contra el abridor y ganador Glen Perkins (5-5).

Padilla abrió el segundo inning con una curva de 59 millas contra Kubel, esforzándose para enviar sólo seis de sus 22 lanzamientos entre 90 y 92 millas, dominando a Span para el último out con una bola de quiebre de 72; en el tercero utilizó mucho el cambio, y con cuenta de dos strikes y una bola, Kubel le pegó a un lanzamiento de 85 millas, colocando la pelota encima de la verja con dos a bordo. Esa fue la estocada mortal.

Revisen esto, Padilla frente a Joe Mauer en el quinto: curva de 81, bola; otra de 65, bola; recta de 89, strike; recta de 91, foul; cambio de 81, bola; curva de 82, roletazo a primera. ¿Dónde estaba el poder? ¿Qué tanto le afecto para este juego el viaje apresurado a Nicaragua?
Cierto, queremos verlo siempre triunfante, y en Grandes Ligas eso es imposible, pero es evidente que cuando su poder se evapora, se vuelve vulnerable. Anoche le dispararon 11 hits en siete entradas, permitió cinco carreras limpias, no dio base y ponchó a tres, realizando 106 lanzamientos. Para alguien como él, es difícil “matar” suavemente.

dplay@ibw.com.ni