•  |
  •  |
  • END

Para Estelí será un reto enorme retomar el ritmo ofensivo que logró en los primeros duelos de la final contra Granada, pero las cosas no pintan bien si se toma en cuenta que tratarán de recuperarlo teniendo en frente a Julio César Raudez.

Lo que nadie puede dudar es que Juan Oviedo en la fase regular, en la semifinal y lo sigue siendo en la serie por el título, es uno de los principales factores de inspiración con el madero. Resume el mejor average de la final, .462, con un ponche recibido en 13 turnos, aunque remolca sólo una carrera con seis imparables.

Emilio Villegas tiene igual número de hits que Oviedo, sin embargo tiene .400 de promedio, razón suficiente para que su manager, Róger Guillén, lo ubique mañana como primer bate y mueva de segundo a Winston Martínez (.214).

Lo irónico es que Juan Blandón, con un deprimente .125, y Reymundo Leytón, con un nada alentador .214, son los que más impulsan en Estelí con cuatro cada uno. Oviedo no ha encontrado a gente circulando cuando da de hit, algo que se notó más en los últimos encuentros en los que Granada venció 3x1 y 11x2 a los norteños.

En la otra acera, Álvaro Hannon está encabezando el promedio del Granada, con .400 puntos, muy superior a los .188 de Juan Vicente López y los .231 de Jimmy González, que extrañamente tiene sólo tres incogibles en cuatro juegos.

Lo raro de los Tiburones es que pese a las once carreras que hicieron en el último duelo, únicamente Domingo Álvarez tiene cuatro remolques, y Juan Vicente es el que se le acerca más con dos. Pero quizá para entender este extraño asunto, es justo decir que Estelí tiene 13 errores en cuatro juegos (más de cuatro por partido), la mayoría ha pesado mucho a la hora del recuento de las carreras permitidas.

Errores, poco bateo en los últimos juegos y un pitcheo formidable de Armando Hernández y Juan Pablo López tienen en apuros a Estelí.