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El aterrizaje de C. C. Sabathia en los Yanquis me recuerda el de Tom Seaver en los Rojos, durante la temporada de 1977. Después de cuatro temporadas de 20 victorias con los Mets, incluyendo una de 25, ¿quién no lo iba a considerar un potencial aspirante a ganar 30? Eso nunca ocurrió. Seaver, que en el 77 completó una temporada de 21 triunfos lanzando para dos equipos, no llegó a superar los 16 vestido de rojo.

Los Yanquis le entregaron el Centro Rockefeller a Sabathia después de verlo ganar 11 y perder sólo dos veces a lo largo de 17 aperturas cuando fue adquirido por los Cerveceros, llevándolos a la postemporada de 2008. Él sería un pitcher invencible con los Yanquis de 2009, pero igual que Seaver con los Rojos, tal expectativa ha sido bruscamente recortada. Con balance de 10-7 y 3.83 en carreras limpias, sin obviar sus 109 ponches, Sabathia no ha respondido a su salario superior a los 15 millones de dólares.

Con Sabathia titubeante y Chen Ming Wang en la lista de descartes, los Yanquis, pese al rendimiento de A. J. Burnett (10-4 y 3.53), necesitan un “as de espadas” para los últimos meses, y ese es Roy Halladay, el derecho de Toronto, buscado como en el viejo oeste por varios equipos con sólidas pretensiones, apartando quizás a los Filis, que ayer atraparon al zurdo Cliff Lee, de Cleveland, ganador del Cy Young de la Liga Americana en 2008, y restableciéndose de un inicio inseguro en este 2009.

Halladay (11-4 y 2.68), vencido anoche por los Marineros, que le conectaron 11 hits en siete entradas, fabricándole tres carreras limpias, está cobrando 14.25 millones este año y tiene asegurados 15.75 para 2010, una carga financiera muy fuerte, incluso para los Yanquis, contra los 8 millones de Cliff Lee y 9 garantizados por 2010.

Pero más influyente que el salario de Halladay es la pretensión de Toronto, exigiendo la entrega de Joba Chamberlaim y Phil Hughes, ambos parte del futuro monticular de los Yanquis, y de poco costo en estos años. En Nueva York podrían soltar a uno de estos tiradores, no a los dos. ¡Diablos!, Halladay no vale tanto, por mucho presente que ofrezca.

Los Dodgers están interesados, pero ¿soltarán a Clayton Kershaw y a un par de prospectos, quedándose con el paquete económico?... Los Medias Rojas, con Smoltz en ruinas y Matsuzaka averiado, lo necesitan, pero Toronto quiere otro paquete significativo que incluya a Clay Buchholtz... Los Angelinos y los Rangers, que pelean por el banderín del Oeste en la Liga Americana, no lo pierden de vista, sin embargo, no quieren ser fuertemente “mordidos”.

Así las cosas, Halladay, de 32 años, podría amanecer siempre con Toronto el 1 de agosto, y aunque seguirá siendo buscado por aire, mar y tierra, los Azulejos tendrán que reducir sus exigencias para poder concretar la negociación de su mejor “pistolero”.


dplay@ibw.com.ni