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ESPN Deportes

Estoy frente a Jim Palmer, uno de los grandes pitcheres de todos los tiempos, y le pregunto: ¿Cree usted que el arte de lanzar se está perdiendo por la demanda de los equipos buscando lanzadores de poder?
J.P.: Yo en realidad creo que no; colectivamente sí, pero aún hay varios lanzadores en este juego que sí saben cómo lanzar. No es como en los tiempos de antes que la mayoría tenía que saber lanzar con suficiente destreza, pues no disponían de la recta rápida que tienen los jóvenes de ahora. Hace falta astucia, hay que usar más la cabeza que la fuerza para ser efectivos.

Mucha gente tiene que entender que la clave no está en lanzar juegos completos, sino en saber cuántas veces tienes que sacar a un bateador en una noche. Por ejemplo, si sólo lo tienes que sacar fuera una vez por noche puedes tirar la pelota y no lanzar, pero cuando tienes que sacarlo out tres o cuatro veces, tienes que lanzar para evitar que haga los ajustes necesarios.

Los jóvenes casi siempre tienden a usar su poder, dejan de utilizar sus envíos rompientes, no utilizan ambas partes del plato y muchas veces te das cuenta que después que los bateadores los han enfrentado dos veces ya le comienzan a pegar. En nuestra generación los lanzadores nunca te enseñaban todo lo que tenían en la primera vuelta de la alineación, pues cuando llegaban a estar en una situación apretada podían sorprender al bateador con algo que él no había visto en toda la noche. En esta época, donde hay tantos relevistas, muchos no lanzan lo suficiente para aprender a conocerse y desarrollar la astucia como pitcher que los lleve a saber cómo salir de aprietos.

M.B.: Una vez Tom Glavine me dijo “que en estos tiempos muchos buenos serpentineros son ignorados en las menores porque no tienes una bola rápida que impresione”.

J. P.: Yo creo que uno de los grandes responsables de todo eso son los radares de velocidad. A mi parecer deberían apagarse y sólo mirar el trabajo realizado. Los radares le han alargado a muchos lanzadores sus carreras en el béisbol por el simple hecho de que poseen una buena recta rápida, pero nunca aprendieron a lanzar.

Otra cosa que hizo a muchos de nosotros grandes en el arte de lanzar fue el factor de que sabíamos lanzar de acuerdo a los estadios y al ambiente. Y lo que quiero decir con esto es que, por ejemplo, en estadios como éste (Safeco Field), donde la pelota corre poco para la banda contraria, nosotros temprano en el juego establecíamos nuestra recta rápida, bajita y afuera, y forzábamos a los bateadores a batear hacia donde fuera más difícil de que la bola corriera.

En estos momentos todo el mundo enfatiza en la facultad de cambiar la velocidad de los lanzamientos y muchos se olvidan de que la columna vertebral del pitcheo es mantener la bola alrededor de las rodillas. Una vez, cuando era joven, en una de nuestras reuniones de lanzadores, nuestro entrenador resaltaba sobre el mantener la bola bajita y uno de nuestros jugadores jóvenes le dijo que estaba cansado de escuchar siempre lo mismo, que lancen bajito, que mantengan la bola a la rodilla y nuestro entrenador le dijo: “ponlo de esta manera hijo, si Dios quisiera que los bateadores le pegaran bien a la bola bajita, les hubiera puesto los brazos en la cintura”.

M.B.: Se me dijo una vez que cuando se trataba de lanzar en situaciones apretadas, nadie lo hizo mejor que usted, ya que nadie le pegó nunca un cuadrangular con las bases llenas.

J.P.: Para mí el secreto está en saber qué clase de pitcher eres y aprender a ser lo mejor que puedas con lo que tienes. Muchos entrenadores de pitcheo tienen que entender que el arte de lanzar se basa en el tacto de la pelota, cómo sale de la mano, cómo se puede buscar la manera de repetir y repetir con efectividad un lanzamiento bien hecho y enseñar a los jóvenes a ser sus propios entrenadores para que sepan cómo reparar sus problemas cuando están en la lomita y no tenga uno que salir corriendo a recordarles las cosas básicas.

M.B.: ¿Usted cree que la tecnología ha afectado mucho a los lanzadores en las mayores?
J.P.: Muchos bateadores han hecho una gran carrera estudiando los videos y saber con anticipación lo que muchos lanzadores hacen cuando tiene una tendencia. Han podido darse cuenta de quiénes son los que no pueden, por ejemplo, lanzar la curva por la zona de strike o quiénes son los que tienen por hábito lanzar la curva cuando están debajo en el conteo. Para mí la tecnología del video ha hecho a muchos bateadores mejores ya que no tienen que enfrentarse a un lanzador y tener una noche de 2-0 para darse cuenta de la forma en que alguien puede lanzar.