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El País / España
Michael Phelps cerró con su quinto oro, esta vez en los relevos 4x100 estilos, el Mundial de Natación de Roma 2009, que pasará a la historia por la polémica de los bañadores de última generación y por la influencia o no de estas prendas en la ingente cantidad de récords del mundo batidos.

El nadador estadounidense, ocho veces campeón olímpico en Pekín 2008, y seis en Atenas 2004, fue de menos a más en un campeonato en el que el de Baltimore comenzó con una discreta actuación en el oro de su equipo en el 4x100 libre de la primera jornada y en el que llegó a ceder el oro al alemán Paul Biedermann en la final de los 200 libre el tercer día.


Los máximos metales alcanzados por el estadounidense fueron los obtenidos en las finales de los 100 y 200 metros mariposa, así como en los relevos 4x100 y 4x200 libre y 4x100 estilos, una prueba, esta última, que puso el cierre a más de dos semanas de competiciones en las piscinas del Foro Itálico de Roma.

Precisamente esta última final fue la que puso la guinda al Mundial de Roma con un nuevo récord del mundo, el que Estados Unidos bateó por más de dos segundos al registrar un tiempo de 3 minutos, 27 segundos y 28 centésimas.


El equipo estadounidense pulverizó su propio mejor tiempo del mundo (3.29:34) establecido en los pasados Juegos Olímpicos de Pekín 2008, un nuevo récord para un Mundial que pasará a la historia por las 43 plusmarcas mundiales que se han batido. Esa cifra de récords del mundo logrados supone un hito en la natación, algo que nunca antes se había producido en un Mundial desde que comenzaron a disputarse en Belgrado en 1973.


En total, cuatro fueron los nuevos récords del mundo que se batieron este domingo: 50 metros espalda masculino (Liam Tancock, 24.04), 50 metros braza femenino (Yuliya Efimova, 30.09), 50 metros libre femenino (Britta Steffen, 23.73) y relevos 4x100 estilos masculino (EU, 3:27.28).


Y si Phelps fue uno de los grandes protagonistas del Mundial de Natación de Roma 2009, no menos lo fue el brasileño César Cielo, quien dio a su país (cuatro medallas en total) los dos únicos oros cosechados en la competición en las finales de 50 y 100 metros libre, confirmándose como el gran velocista de la piscina.