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MLB.com.


Los Padres siguen saltando en un pie con el hallazgo que ha resultado ser Everth Cabrera. Bill Center del Union Tribune y Corey Brock de MLB resaltan los juegos pirotécnicos que aún se escuchan en San Diego
Su trabajo es la defensa, tocar la pelota y generalmente causar descontrol en la defensa contraria con su velocidad, mucho más que con su bate. ¿Pero jonrones? Esto está muy por debajo en la lista que tiene el novato Everth Cabrera de las cosas imperativas para el bienestar de su carrera profesional.“Pero si salen de vez en cuando, salen de vez en cuando”, dijo Cabrera sonriendo.

No hay ningún error. La culminación de un turno de nueve lanzamientos contra Francisco Rodríguez fue un Grand Slam que es solamente su segundo cuadrangular esta temporada y el noveno en su carrera profesional en 1054 turnos al bate.

Cabrera había cometido un error en el primer inning que permitió que los Mets anotaran dos carreras y se había ponchado en tres ocasiones anteriores antes de ese noveno inning.

Los Padres perdían 2-1, Kyle Blanks recibió base por bola, luego anotó la carrera del empate gracias a un doble de Venable. Posteriormente Rodríguez le dio otra base por bola a Henry Blanco antes de darle base por bola intencional al bateador emergente Óscar Salazar, lo que dejó las bases llenas para Cabrera.“Definitivamente era uno de mis peores partidos. Me sentía mal”, dijo Cabrera a través del coach de primera base Rick Rentería. “Pero sentí en el último momento que iba a hacer algo bueno”, añadió.

Decidido a no dejarse enterrar por un cambio de velocidad de Rodríguez, como sucedió en abril cuando ambos equipos inauguraron el Citi Field. Cabrera cayó 2-0 en la cuenta, se abstuvo de tirarle a un lanzamiento enterrado, luego tres fouls en cuatro lanzamientos. Cabrera eventualmente se encontró con la cuenta llena antes de convertir una bola rápida debajo de la zona de strike en un Grands Slam de 372 pies que se quedó justo detrás de la pared en el jardín izquierdo.

El manager de los padres, Bud Black, dijo: “Tremendo turno al bate frente a un cerrador estelar”. En ese momento sobrevino el caos. Cabrera aplaudió mientras daba un salto y lanzaba su bate al piso antes de recorrer las bases y llegar finalmente al plato donde sus compañeros de equipo lo esperaban para celebrar.

“¿Qué podemos decir? Todo salió bien en ese inning”, dijo Venable. “Ya he estado en las bases antes con Cabrera al bate, esto demuestra la confianza que él se tiene y la que el equipo ha depositado en él”. El jonrón de Cabrera es solamente el segundo Grand Slam que decide un juego en la historia de la franquicia de los Padres de San Diego, el primero fue de Steve Finley el 10 de abril de 1998 ante Arizona.

“Ahí estaba él, enfrentando a K-Rod, en una situación inmensa, y en mi cabeza no había dudas de que él iba a hacer lo que se necesitaba hacer.” Seguiremos disfrutando su progreso. Se mantiene avanzando. Tiene mucho poder guardado, se puede ver en la manera que corre. Cuando ves su edad se sabe que hay fuerza en su juego”, dijo el manager Bud Black.
El nandaimeño Everth Cabrera bateó anoche de 3-1, con una carrera anotada, una empujada y recibió una base por bola dejando su average en 269 puntos que lo convierten en el segundo mejor bateador de los Padres de San Diego, que derrotaron a los Mets de Nueva York 3-1. Tony Gwynn lidera a los bateadores de San Diego con 293.