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MLB.com / SAN FRANCISCO

La recta de Tim Lincecum pone a pensar a muchos. Pero es el cambio que deja a todos con la boca abierta.

Desde los días de Lincecum en el béisbol amateur, los observadores se han preguntado cómo puede tirar a 95 millas por hora, con un cuerpo de 5-11 de estatura y 160 libras. Los que lo ven con frecuencia ahora saben que es su mecánica que le da tanta velocidad.

Pero por más impresionante que sea su recta, es su cambio que lo ha catapultado a la condición de superestrella.

“Siento que puedo tirarlo en casi cualquier conteo”, dijo Lincecum.

Para el 7 de agosto, Lincecum tenía 12-3 con efectividad de 2.18, compitiendo por un segundo premio Cy Young consecutivo en la Liga Americana.

Desde que se estableció en Grandes Ligas en 2007, ha mejorado sobre manera. Aquella temporada terminó con 7-5 y efectividad de 4.00, con 150 ponches en 146.1 entradas. Pero tenía que pulirse.

Cuando Lincecum llegó a pensar que hacía falta un cambio en su repertorio, empezó a experimentar un poco. Empezó con un cambio sin movimiento, esencialmente una recta con menos velocidad que se hunde un poco. También intentó un poco con el cambio “Vulcán” (cuyo nombre viene de la forma de agarrar la pelota, entre dos dedos en forma de “V”) y el cambio circular, que hizo tan famoso el dominicano Pedro Martínez en su apogeo con Montreal y Boston.

“No pude con ninguno de esos”, dijo Lincecum.

Finalmente el derecho de 25 años de edad decidió irse con una recta de los dedos separados (split-fingered fastball) “modificada”.

“Es un split, pero de algunas maneras no”, explicó Lincecum.

Normalmente es de una velocidad entre 84 y 86 millas por hora, luego se hunde o rompe de un lado u otro.

El cambio de Lincecum fue factor clave para que encabezara la Liga Nacional con 265 ponches en el 2008. Vuelve a estar arriba en ese departamento en el 2009, con 191 para el 7 de agosto. No es ninguna sorpresa, dada el movimiento extremo del cambio.

“En nuestro estadio, debido a la tanta humedad y el tanto viendo-no tiene que ser mucho movimiento”, dijo el coach de pitcheo de los Gigantes, Dave Righetti.

Righetti notó que estilo por encima del brazo de Lincecum le permite tener movimiento de ambos lados del plato, algo bien raro hoy en día. Es tan inusual y confuso que Lincecum a veces lo utiliza en pitcheos consecutivos, aunque algunos expertos en la materia ven eso como un riesgo.

“Es posible que lo haya tirado cuatro veces seguidas”, dijo Lincecum. “Definitivamente tres veces. (Los bateadores) me dicen cómo están reaccionando. No sé necesariamente qué están buscando, aún en conteos que se prestan a cambios de velocidad. Si no lo batean, eso me dice que puedo usarlo en cualquier conteo, aún si saben que viene.”

Lincecum aún cree en las teorías básicas del pitcheo, que dictan que la recta es el lanzamiento principal y la base con la que un pitcher amplía su repertorio. Los cambios no son eficaces si un bateador no cree que viene una recta. Obviamente, Lincecum ha llegado a dominar este concepto.

“Es difícil distinguir el cambio con la recta”, dijo el jardinero de los Filis, Jayson Werth, acerca de Lincecum. “Realmente no lo ves hasta que llega, debido a la (mecánica del derecho).”

“Sea moviéndose de izquierda a derecha, para arriba o para abajo, está evitando los bates”, dijo Lincecum. “Eso es lo más importante.”