Edgard Tijerino
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Me gustaría comprar algo de suerte si la vendieran en alguna parte, dice el famoso viejo de Hemingway mientras se ve con su arpón perdido, el cuchillo roto y dos manos estropeadas frente a la inmensidad del mar. Así veo en estos momentos a Vicente Padilla, fuera del montículo, sin uniforme y con su escopeta desactivada, aunque quizás, sin esa voluntad ardiente y mueve montañas que caracteriza al protagonista de la estupenda obra literaria.

Hasta hoy, Vicente Padilla no ha necesitado comprar algo de suerte. Salió de aquí con sus esperanzas y posibilidades en una mochila, y rápidamente, en cuestión de meses, ya estaba en las Grandes Ligas lanzando por los Cascabeles de Arizona contra los Rojos de Cincinnati.

Fue cambiado a Filadelfia en una negociación que permitió a los de Arizona recibir a Curt Schilling y más adelante pasó a los Rangers, llegando a firmar un contrato de casi 34 millones por tres temporadas, sólo reservado a verdaderos “ases” de la colina. Financieramente, su futuro --bien manejado-- estaba asegurado.

Pero hoy, después de haber sido descartado por los Rangers en forma tan drástica, sin la menor cortesía, con varios de sus compañeros --sobre todo Byrd y Kinsler-- considerando que se trató de una decisión correcta que debió haber sido aplicada antes, con el equipo dispuesto a pagar por no verlo, con un grueso salario pendiente posiblemente por no hacer nada, Vicente Padilla necesita algo de suerte para poder encontrar refugio apropiado y reflexionar sobre una probable reconstrucción, como el viejo de Hemingway.

¿A qué equipos puede interesar Padilla con esa carga salarial? Diferente sería si Padilla, con balance de 8-6 y 4.92, registrando 94-85 con 4.36 en su carrera, no tuviera ese agregado. Pese a ese inconveniente, y estar claros de que su próxima parada será en la agencia libre, los Dodgers, que han perdido ritmo, saltan al tapete mostrando interés en busca de un brazo que fortalezca la rotación.

Sólo Chad Billingsley, su líder de staff, gana más juegos que Padilla este año. Con 24 aperturas, obtiene 11 triunfos por 6 derrotas, en tanto Clayton Kernshaw, su segundo mejor brazo, con 5 inicios más que Vicente (23 por 18), presenta el mismo registro (8-6) aunque con superior efectividad 2.73 en 131 y dos tercios.

Randy Wolf en 24 inicios tiene 5-6, mientras el japonés Hiroki Kuroda tiene 4-5 y Jeff Weaver 5-4. Así que la posibilidad de ver a Padilla con los Dodgers es alentada por el manager Joe Torre, quien seguramente lo colocaría como abridor número tres, buscando asegurar el boleto a los Play Offs.

¿Será posible que eso ocurra en un momento tan apretado como éste para Padilla? “La suerte viene en muchas formas”, dice Hemingway en su libro, agregando: “¿pero quién puede reconocerla? Yo la tomaría en cualquier forma y pagaría lo que pidieran”. Vicente también, Ernest.


dplay@ibw.com.ni