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MADRID
Real Madrid, con Cristiano Ronaldo y Kaká como refuerzos “galácticos” tras la llegada de Florentino Pérez por segunda vez a la presidencia, afronta la Liga con la esperanza de arrebatar el protagonismo al Barcelona del “triplete”, en un campeonato plagado de “estrellas” pero más desigual que nunca.

La Liga, como hace dos años, también comienza marcada por un sentimiento de tristeza y de dolor.

La pasada temporada, debido al fallecimiento de Antonio Puerta por problemas cardíacos en la jornada de apertura durante la disputa del Sevilla-Getafe; y ahora, en pretemporada, con la muerte del españolista Dani Jarque, justo quien depositó un ramo de flores en las gradas durante el primer partido “post-Puerta” jugado en el Sánchez Pizjuán.

La llegada de los “nuevos galácticos” Cristiano Ronaldo y Kaká, unidas a las de Karim Benzema y los internacionales españoles Xabi Alonso, Álvaro Arbeloa y Raúl Albiol, convierten sin duda al Real Madrid en el principal rival de un Barca que rozó la perfección en la campaña 2008-09, que ganó todo y que desea ampliar sus éxitos.

El Barça fue, sin duda, el mejor equipo mundial de la pasada campaña con su conquista de la Liga y Copa española y de la Liga de Campeones de Europa, con su apuesta por un fútbol de “alta escuela”. Lógicamente, el equipo azulgrana quiere seguir siendo la referencia.

Pep Guardiola ha reforzado sus “puntos débiles” y ha incorporado a una gran estrella, el sueco Zlatan Ibrahimovic, fichado también a “golpe de talonario”: 46 millones de euros, otros cinco por la no cesión del bielorruso Hleb al Inter de Milán y la inclusión del goleador camerunés Samuel Eto’o en la operación.

Ibrahimovic se une a un plantel ya de lujo, pero su llegada siembra dudas sobre si será capaz de tapar la marcha de un Eto’clave con sus muchos goles en los últimos triunfos barcelonistas. Pero entre Samuel y Guardiola no había una gran “química” y el sacrificado fue el delantero.

A un rival “casi perfecto” y con un bloque formado, rodado y con grandes garantías, el Real Madrid de Florentino Pérez, con la incorporación del técnico chileno Manuel Pellegrini como encargado de “cuadrarlo” sobre el terreno de juego, opone figuras de primera y una plantilla más equilibrada que en las anteriores campañas.

El proyecto ha creado ilusión entre su afición y expectación al resto ante lo que puede dar de sí la segunda “era galáctica”.

Ronaldo, Kaká e Ibrahimovic, unido a las presencias de Lionel Messi, Xavi Hernández, Iker Casillas, Andrés Iniesta, David Villa, “Kun” Agüero y Diego Forlán, dan a la Liga española un brillo capaz de quitar protagonismo a una “Premier” considerada el mejor torneo europeo en los últimos años.

En los clubes españoles están ahora 7 de los 10 primeros jugadores más votados en el último FIFA World Player 2008 (sólo faltan Fernando Torres, Steven Gerrard y Samuel Eto’o).

Nadie duda de que tiene todas las papeletas para relevar a la inglesa como la “mejor Liga del mundo”. Las incógnitas que se plantean es si también será la más desigual de las últimas temporadas.

La Liga, con más “estrellas”, al menos mediáticas, que nunca, la del debut del Xerez en la máxima categoría, corre pues el riesgo de ver tres competiciones en sí misma: Barcelona y Real Madrid, por el título; Sevilla, Atlético de Madrid, Villarreal y Valencia, por la zona europea; y el resto por las posiciones que van de la séptima la vigésima. Es de esperar que, por el bien del campeonato, no sea así.