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No importa cuánto tiempo ha pasado ni cuánto viento haya soplado desde aquel cambio que envió a Vicente Padilla a los Filis, para que los Cascabeles de Arizona obtuvieran a Curt Schilling en el 2000. Algo de nostalgia cobijará al derecho nicaragüense esta noche, cuando suba a la colina del Dodger Stadium, para enfrentar al equipo que le abrió las puertas de las Grandes Ligas en un tiempo récord.

¿Lo recuerdan?. Después de 9 juegos en Clase A, y 18 en Triple A, los Cascabeles llamaron a Padilla en aquel 1999, haciéndolo debutar contra los Rojos en Cincinnati, viéndolo malograr la posibilidad de un juego salvado. El nica sigue siendo introvertido y aparentemente malhumorado, pero se ha establecido, aunque sin responder plenamente a los vaticinios.

No se puede olvidar tu primer día como big leaguer, tu primer uniforme, tu primera emoción, tu primer lanzamiento. Es como si yo no recordara el primer día de trabajo en una redacción, la primera máquina de escribir, mi primera crónica. Hey, me quería comer el periódico al día siguiente.

¿Qué has hecho Vicente Padilla desde que saliste de aquí?, pueden preguntarle algunos sobrevivientes del aparato ejecutivo de los Cascabeles, esta noche en el Dodger Stadium. Lamentablemente, nueve años después de aquel cambalache que significó ganar una Serie Mundial para Arizona, Padilla no ha podido alcanzar el sueño de llegar a ser un líder de rotación, ni ha alcanzado 100 victorias. Así que no puede haber lamentos.

Pero es un buen pitcher, capaz de provocar impactos en cualquier momento, pendiente todavía de aprobar esa difícil asignatura que es la estabilidad. Y los Dodgers, ansiosos por obtener lo mejor de él en este cierre de temporada, esperan que no falle.

Su primer trabajo fue alentador. Mostró su poder, suficiente control y buen dominio, derrotando a los amenazantes Rockies. Enfrentando hoy a los Cascabeles y el domingo a los Padres, los pronósticos inmediatos que lo rodean son favorables, pero tienen que ser materializados.

Va Vicente contra un orden al bate que presenta como temible enemigo a Mark Reynolds, quien ha disparado 40 jonrones con 90 carreras impulsadas; a Justin Upton, con un promedio de 308 puntos, 22 vuelacercas, 24 dobles y 71 remolques; y Stephen Drew, siempre peligroso.

Su rival en la colina es el derecho venezolano Yusmeiro Petit, con cifras prohibidas para menores, como lo es el balance de 3-8 con 5.59 en carreras limpias. Pero ojo, ha ganado 3 y perdido 3 en sus últimas seis decisiones, y se mantuvo durante 14 entradas consecutivas sin permitir carreras. Cierto, pese a esos detalles casi ocultos, Petit no tiene el tamaño de Padilla en lo referente a experiencia y confianza, pero trabajando desde la colina de un equipo ya descartado, estará liberado de presión.

Esta noche, a eso de las ocho, todos estaremos pendientes de Vicente Padilla. Necesita cerrar fuerte para ser una atracción en el mercado de Agentes Libres. Si se convierte en factor, quizás los Dodgers se interesen en contratarlo. ¡Qué bueno sería!

dplay@ibw.com.ni