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Hay momentos en que se exige no fallar, como Esta noche a las 7:05 hora nica, cuando los ahora asustados líderes del Oeste en la Liga Nacional, Dodgers de Los Ángeles
--perseguidos por aire, mar y tierra por los crecidos Rockies-- se enfrenten en San Francisco a los Gigantes, sus fieros y eternos rivales desde cuando ambos equipos vivían en Nueva York, moviéndose entre el Ebbets Field y el Polo Grounds.

Y el turno en la colina de los infartos es para Vicente Padilla, con 2-0 y una traición que le impidió otro triunfo, después de aterrizar en el dogout de los Dodgers. El nica cruzará disparos con el zurdo boricua Jonathan Sánchez, sorprendente tirador de un no hitter contra los Padres el 10 de julio ponchando a once, pero con sólo un triunfo en sus últimas seis salidas y balance global de 6-11 con un decente 4.03 en carreras limpias, abanicando a 154 en 138 entradas y un tercio.

¿Qué se espera del veloz pinolero? Que trabaje a fondo y responda a la exigencia, dándole forma a la posibilidad de verlo en acción durante la postemporada. Con registro de 10-6 y 4.63 en efectividad a lo largo de 124 innings y un tercio, ponchando solamente a 71 mientras concede 46 pasaportes, Vicente realizará su apertura 22 en una campaña recortada por diferentes motivos.

Durante seis inicios en el parque de San Francisco, Vicente ha ganado tres juegos perdiendo uno con 3.38 en carreras limpias, recorriendo 29 entradas y un tercio. La gran figura ofensiva de los Gigantes, que en 1951 hicieron desaparecer una ventaja de 13 y medio juegos construida por los Dodgers, es el venezolano Pablo Sandoval con 40 dobles, 21 jonrones y 77 empujadas, registrando 327 puntos.