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Mientras el público de pie se deleitaba de otro gran triunfo del Bóer, Juan Figueroa lo hacía recatadamente. Quizás ni lo disfrutó por pensar en la posibilidad de renunciar a su apertura del primer juego de la gran final ante las Fieras del San Fernando.

Una ligera pero peligrosa contradicción se ha creado en el Bóer. Figueroa dice sentirse mejor con Marlon Abea de cátcher que con Manuel Mejía, y el manager del Bóer, Lourdes Gourriel, le manifestó que esto se hace sin caprichos y que deberá lanzar con quien el cuerpo técnico decida.

“Si el manager determina que Marlon no estará conmigo trabajando en el primer duelo de la final, entonces no lanzaré porque considero que es un derecho mío determinar quien quiero que me reciba”, dijo contundentemente Figueroa, mientras algunos boeristas comenzaban a comerse las uñas por la incertidumbre que eso desata.

Gourriel, por su parte, exteriorizó que en el Bóer todos los lanzadores son número uno, y ese tema, de Figueroa lanzando o no el primer juego, estaría bajo revisión en las próximas horas.

“Si él no lanza entonces tenemos al zurdo Brian Rodaway quien frente al San Fernando ha sido el lanzador con las mejores actuaciones. Pensamos que él (Figueroa) es el indicado para el primer encuentro, pero no hay nada seguro aún”, dijo el manager.

El derecho del Bóer manifestó que con Marlon hay mayor comodidad de trabajar. “Desde el año pasado que estuvimos juntos yo me sentí mejor cuando me recibía. Ahora en la Final, lo quiero detrás del plato porque así me sentiré mejor”.

Figueroa terminó la campaña con balance de nueve victorias y tres derrotas, y efectividad ligeramente arriba de 3.50. Su presencia en el juego siempre ha generado optimismo total de triunfo y ahora con la incertidumbre si lanza o no en la final, deja alterado los nervios de los fanáticos capitalinos.

“Para mí es algo difícil decir esto, pero si no tengo al catcher que quiero en el primer juego de la Final, lo siento, pero tomaré mis cosas y me marcharé”, dijo el lanzador.

Es más, Figueroa dijo que de trabajar en la final sólo lo hará en un desafío, quedando descartado también la posibilidad de verlo abrir un segundo encuentro ante el San Fernando.

“El asunto es que tengo 77 episodios de labor, y tengo que cuidar mi brazo porque si no lo hago yo, no lo va a hacer nadie. Por ello desde hace días le dije al cuerpo técnico que una segunda salida en la Final sería difícil que la lograra”, añadió el lanzador.

Rodaway, quien llegó a permitirle a las Fieras una carrera limpia en 32 innings de labor, antes de ayer tenía previsto ser el abridor del tercer juego de la Final, pero ahora ante la disyuntiva que si lanza o no Figueroa en el primer juego de la Final, todos observan al zurdo como el brazo que estará en el desafío inaugural.

“Yo no sé en lo absoluto que pasa en este primer encuentro. Pero me siento listo y confiado que haré un buen papel cuando me asignen la bola para lanzarles a ellos”, dijo Rodaway. “No importa si es el juego uno o tres o siete. Daré siempre mi mejor esfuerzo para obtener la victoria”, añadió.

“Si existe algo grandioso en este equipo es que nunca hemos dependido de uno sólo sino de varios. Si no lo hace Juan entonces lo hará otro lanzador que designemos. Por ello, no nos queremos precipitar en dar detalles sobre lo del primer juego. Hay tiempo y estamos analizando bien las cosas”, culminó diciendo el mánager del Bóer.