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Especial para ESPN.com

A lo largo de la historia del boxeo han existido púgiles increíblemente
duros. Por ejemplo, el campeón del peso ligero de los viejos tiempos,
Battling Nelson, en muy buena honra, se ganó el sobrenombre “Durable Dane”

(el Danés Duradero). Echando un vistazo a las mejores quijadas de
entonces, el problema no surge al decidir qué púgil incluir, sino qué
púgil dejar fuera. A continuación, concentrándonos en boxeadores del
pasado, tenemos una lista de los púgiles más duros entre los duros:

*10. Tommy Farr*
Tommy el duro, de Tonpandy, Gales, será recordado por
siempre, no sólo por haber aguantado de pie los 15 rounds enfrentando a
Joe Louis, sino también por haber hecho una muy buena y competitiva
pelea. Farr fue derrotado cinco veces, pero tres de esas derrotas
tuvieron lugar en los comienzos de su carera, en las 126 libras, y dos
cuando ya no estaba en su mejor momento. El enfrentamiento con Louis fue
una de las mejores peleas que se pudo ver sobre el cuadrilátero, en la
que demostró la capacidad que tenía para resistir grandes golpes y
devolverlos, enfrentando un fuerte púgil. James P. Dawson escribió en
The New York Times: "Aunque Farr perdió anoche, agotado y golpeado muy fuertemente por momentos, ganó la gloria de haber sobrevivido los 15 asaltos ante el maestro de los golpes del momento".


*9. Gene Fullmer*
El Mormón Arrollador, cayó solo dos veces. La primera
derrota, muy conocida, dicho sea de paso, fue ante Sugar Ray Robinson,
cuando este último le aterrizó uno de los mejores ganchos izquierdos de
todos los tiempos, durante la revancha por el campeonato en el peso
mediano. En otros tres combates de 15 rounds en los que ambos boxeadores
se enfrentaron, Fullmer recibió los más feroces golpes que el mejor
púgil de la historia lanzó. Fue derrotado por segunda vez en su carrera
cuando, tras haber sufrido cortes y recibido muchos golpes, su rincón
tiró la toalla después de la ronda siete combatiendo ante el viejo
oponente, Dick Tiger, en Nigeria, pero en ese momento, Fullmer, con 32
años de edad, ya estaba en el final de su carrera. Tras la tercera de la
serie de cuatro peleas ante Robinson (un empate en 15 asaltos) AP
informó que Sugar Ray "aterrizó numerosos golpes derechos en la
mandíbula y en el mentón de granito de Fullmer" y parecía imposible que
el campeón de 29 años de West Jordan, Utah, haya sobrevivido tras
semejante ataque". Pero Fullmer sobrevivió, y más tarde, en tono
desafiante, declaró ante la prensa: "Nunca me lastimó".


*8. Carmen Basilio*
El granjero de Syracuse, era un agresor incansable y su terrible gancho
izquierdo dejaba en descubierto su rudeza y gran determinación. Las dos
derrotas que sufrió llegaron en el final de su carrera, ante un púgil
más fuerte y más grande, el genial Fullmer, y la revancha se detuvo,
principalmente, porque Basilio sufrió un terrible corte. Basilio
resistió temibles golpes que le aterrizó Tony DeMarco, durante los dos
combates en los que se enfrentaron por el campeonato del peso Welter.

Cuando, por poco, derrotó a Robinson en el primero de los dos
enfrentamientos épicos, AP informó que Basilio había lanzado golpes que
hubiesen noqueado hasta a un caballo.


*7. Jake LaMotta *
Seguramente, no hubo demasiados púgiles capaces de soportar los golpes
que Jake LaMotta, sin caer, recibió de Sugar Ray Robinson, en la pelea
por el título de 1951. Aunque el Bronx Bull, su apodo, recibió terribles
golpes, al final permaneció de pie, ensangrentado pero desafiante, (en
la película "Raging Bull," Robert DeNiro, quien interpreta a LaMotta,
dice con voz ronca al final del encuentro: "Ray, no me pudiste hacer
caer". Ésa es la clase de comentario que el verdadero LaMotta hubiese
hecho). En más de 100 combates, enfrentando a los mejores boxeadores de
su tiempo, LaMotta fue derrotado en cuatro oportunidades (ante Robinson,
en la pelea evidentemente arreglada ante Billy Fox, y dos veces en el
peso pesado ligero, cuando ya no era el mismo de antes) pero nunca quedó
fuera tras recibir el conteo.


*6. Kid Gavilan*
El Halcón Cubano nunca fue derrotado en 143 peleas, aunque le anotaron
un par de caídas. Sobre todo, una de las caídas más importantes fue
cuando enfrentaba a Basilio por el título en el peso Welter y cayó tras
un gancho izquierdo que hubiese noqueado a la mayoría de los púgiles en
las 147 libras. Gavilan es el cuarto púgil de la lista que enfrentó a
Robinson. Cuando Gavilan enfrentó a Sugar Ray en una muy buena pelea,
por el título en el peso Welter, James P. Dawson escribió en The New
York Times que "El Cubano tiene más aguante, determinación y audacia que
cualquier otro púgil que sea capaz de desafiar a Robinson".


*5. Carlos Monzón*
El argentino Carlos Monzón perdió tres peleas sobre un total de 100,
todas por puntos, y aunque fue derribado por el excelente mediano
colombiano Rodrigo Valdés, se levantó de inmediato para ganar y
retirarse luego como campeón invicto e indiscutido de la división de las
160 libras. Yo tuve la suerte de poder cubrir varias de las peleas de
Monzón desde el ringside, incluyendo su defensa del título en 1975 ante
Gratien Tonna, en París, cuando el crudo pero musculoso boxeador francés
conectó un tremendo gancho de izquierda al comienzo del combate, y
Monzón nunca cedió un centímetro. Después de esto, las ganas de pelear
se le agotaron a Tonna, quien básicamente se dio por vencido en el quinto.


*4. George Chuvalo*
Ninguna lista de las mejores quijadas estaría completa, desde mi punto
de vista, sin una mención del durísimo peso pesado canadiense George
Chuvalo, quien perdió por puntos dos veces ante Muhammad Alí y nunca
cayó a las lonas en 93 peleas (cuando le detuvieron el combate ante Joe
Frazier, Chuvalo tenía una fractura en el hueso de la mejilla, y también
se mantuvo de pie en su apabullante derrota ante George Foreman).

Chuvalo superó al durísimo pegador Jerry Quarry en una guerra de siete
asaltos.

Durante una entrevista para Boxing Monthly, en 1998, Chuvalo me dijo que,
a pesar de que era conocido mayormente por aguantar muy bien los golpes,
sentía que también podía boxear un poco. "Si yo hubiese sido golpeado
con una décima parte de los golpes que me adjudican, en este momento no
podría ni siquiera hablar contigo", dijo. "Yo siempre decía: 'En una
buena noche, yo le podía ganar a cualquiera'. Quizás si hubiesen tenido
peleas de 100 rounds lo hubiese hecho".


*3. Rocky Marciano*
La capacidad de Rocky Marciano para absorber castigo y seguir atacando
es legendaria. Fue derribado dos veces en sus 49 peleas (todas las
cuales terminaron en victorias), dando vuelta el curso de la pelea para
noquear a extraordinarios artilleros como Jersey Joe Walcott y Archie
Moore. A pesar de que el gran Ezzard Charles ensangrentó a Marciano en
cada una de sus dos peleas, no fue capaz de detener los incansables
embates de Rocky. Marciano simplemente lucía imparable en esos combates.

Tal como lo observara el escritor Ed Fitzgerald en la edición de 1953 de
la revista Sport: "Uno puede, al igual que con un oso montañés
enfurecido, hacerle bajar el ritmo y lograr que sacuda su cabeza si se
lo golpea con suficiente fuerza como para lastimarlo, pero nadie puede
hacerlo retroceder".


*2. Harry Greb*
El viejo "Molino Humano" era de lo más duro que se pueda conseguir. En
240 peleas fue derrotado por nocaut solamente dos veces. En una de esas
ocasiones estaba peleando en inferioridad de peso y tamaño, y en la otra
peleó con un brazo quebrado. Esas derrotas llegaron en los primeros dos
años de su carrera de 13 años. Un gran campeón mediano, combatió con los
mejores de su época, incluyendo a semipesados de alto calibre,
destacándose entre estos Gene Tunney (quien luego sería campeón de peso
pesado) y Tommy Loughran.

Increíblemente, Greb peleó los últimos años de su carrera estando ciego
del ojo derecho, siendo la razón más aceptada que había sufrido una
lesión por un dedo metido en su ojo durante una pelea en 1921.


*1. Marvelous Marvin Hagler*
En una lista de tipos muy, muy duros, Hagler tiene que estar en la cima.

Fue derribado solamente una vez, y fue simplemente una caída por pérdida
de balance ante el durísimo argentino Juan Domingo Roldán, a quien
superó inobjetablemente. Hagler se plantó también con firmeza ante los
mejores golpes de John Mugabi, uno de los más potentes pegadores de la
década de 1980.

Lo que pone a Hagler en la cima de esta lista es, desde mi punto de
vista, la manera en que absorbió los tremendos golpes de Thomas Hearns
en su épica batalla de tres episodios. Dudo que muchos medianos hayan
podido aguantar la avalancha de golpes que Hearns despachó esa noche,
pero Hagler pudo, y retribuyó el gesto con una andanada de respuesta aún
más fulminante. ¡Qué quijada... y qué boxeador!