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¡Qué noche más tormentosa! El derecho de los Rockies Jason Hammel en un alarde de pitcheo le hizo pasar un mal rato al campo corto Everth Cabrera, la verdad, es que a casi toda la ofensiva de los Padres hasta el sexto inning. Pero para el nica fue peor, recibió dos ponches y una vez lo obligó a batear por el propio montículo.

Sólo cuando salió Hammel del juego, Cabrera pudo pisar la primera por boleto con las bases llenas que recibió del relevista Franklin Morales en el séptimo, remolcador de la segunda anotación de los Padres para que un instante más tarde empataran 3-3.

Everth no pudo reaccionar en su último turno como ha ocurrido en otras ocasiones, más bien le propinaron el tercer ponche de la noche ahora bajo la autoría de Huston Street. ¿Tres ponches en un partido? No los sufría Cabrera desde hace un mes cuando los Bravos el 25 de agosto lo anuló en seis turnos, tres sin hacer contacto con la pelota.

Pero la noche no sólo fue mala a la ofensiva para Everth, también estaba influyendo en la victoria parcial 3x0 desde el primer episodio por un error en tiro, el 19 de la campaña.

Después de eso, Troy Tulowitzki disparó jonrón de tres anotaciones, menos mal que los Padres le dieron vuelta al marcador en el último tercio del juego y vencieron 5x4.

Para los Rockies significó ceder terreno en la lucha por el comodín teniendo a sus espaldas a los Bravos y san Francisco que se colocaron a 3.5 juegos de Colorado.

Por su parte, Cabrera bajó su promedio a 259 puntos por 91 hits en 351 turnos, recibió sus ponches 79, 80 y 81, aunque remolcó su carrera 31.