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Siguen enfrentándose en la postemporada, en esta ocasión por cuarta vez en seis años. Hay aquellos que piensan que han visto esto demasiadas veces y que tener a los Angelinos y a los Medias Rojas de frente es un entremés en anticipación a un enfrentamiento contra los Yankees en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Pero el pareo de 2009 no es ninguna repetición de final de temporada.

Desde la tragedia (Nick Adenhart) a lo inimaginable (David Ortiz sin conectar jonrones hasta el 20 de mayo), desde las dolorosas y costosas lesiones a lo sublime (el receptor de los Medias Rojas Dusty Brown ponchando un bateador de Grandes Ligas antes de poncharse a sí mismo), el hecho de que los Angelinos y los Medias Rojas están de vuelta a este punto con el segundo y tercer mejor récord en el béisbol es testimonio de la gran infraestructura que estas franquicias han desarrollado en la última década.

Eso sin mencionar que tienen dos de los mejores managers y cuerpos de entrenadores en el deporte.

Los Angelinos utilizaron 14 lanzadores abridores y los Medias Rojas 11. Más de un cuarto de los juegos de los Angelinos fueron iniciados por gente como Darren Oliver y Adenhart y tipos llamados Loux, Moseley, Palmer, O’Sullivan, Ortega y Bell, mientrs 64 de los 162 partidos de Boston fueron iniciados por lanzadores que no están en su roster de postemporada (y eso asumiendo que el ex retirado Paul Byrd estará activo en Anaheim).

Torii Hunter, de los Angelinos, lucía como candidato al JMV cuando fue inactivado en julio y terminó jugando 119 partidos, mientras Vladimir Guerrero jugó 100. Howie Kendrick fue enviado a liga menor el 13 de junio, y cuando volvió, bateó .353 luego del Juego de Estrellas.

Para Boston, Ortiz pasó por la humillación de batear .185 con un jonrón hasta el 5 de junio, y luego vio su nombre en el New York Times en relación a las pruebas de dopaje del 2003; lideró la Liga Americana en jonrones (27) y remolcadas (78) desde el 6 de junio. Mike Lowell ha batallado con sus problemas de cadera, y ahora está lidiando con una molestia en el pulgar derecho. La lesión en la muñeca de Jed Lowrie llegó a la utilización de un pelotón en el campocorto. Jason Varitek parece drenado, pero no ha dejado de tratar de ayudar a Víctor Martínez a conocer los lanzadores. Jonathan Van Every, Nick Green y Brown se combinaron para permitir una carrera en 3 2/3 entradas, una menos que lo que permitió Enrique González en 3 2/3 entradas.

Los Angelinos fueron el mejor equipo ofensivo de la liga por cuatro meses, luego dejaron de batear por más de tres semanas. Los Medias Rojas sufrieron un declive de seis juegos a principios de agosto que terminó en Texas, luego se fueron a una gira como visitantes a Tampa y Nueva York a mediados de agosto que resultó en seis derrotas consecutivas, incluyendo una en 13 entradas y otra en 15. Mike Scioscia dijo, “Luchamos mucho para llegar aquí.” Terry Francona dijo, “Batallamos y nunca nos rendimos cuando hubo tiempos en los que otros equipos hubiesen abandonado la lucha.”

Pero, después de todo lo que pasó cada equipo, aquí están, de nuevo. Lo que hace esta postemporada interesante es que además del equipo gane la División Central y que llegue a medirse contra los Yankees y ningún equipo de la División Central ganó tantos partidos como los Vigilantes de Texas -- ninguna de las otras tres series tiene un claro favorito. Finalmente, paridad.

“La serie Angelinos-Medias Rojas se reduce a ver cuál de los magníficos cuerpos de pitcheo supera al otro,” dijo un escucha de la Liga Americana. Jon Lester-John Lackey. Josh Beckett-Jered Weaver, este último levantó preocupaciones tras su salida en la tercera entrada el sábado en la noche, el más reciente problema en la Gran A.