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Ese pitcheo de “amordazamiento” realizado por John Lackey congeló la furia que caracteriza el bateo de los Medias Rojas, y los Ángeles de Anaheim, al impulso de un jonrón de tres carreras conectado por Torii Hunter contra Jon Lester en el quinto inning, se proyectaron hacia una victoria 5x0, en el arranque de la serie preclasificada como la más cerrada y por supuesto difícil de predecir en la primera fase de la postemporada de 2009.

Utilizando 114 lanzamientos a lo largo de siete entradas y un tercio, Lackey mostró un excelente control, limitando a los temidos Medias Rojas a sólo cuatro hits, cediendo una base y ponchando a cuatro, superando a Lester, después de un duelo de cuatro ceros que, antes de la explosión de Hunter, parecía poder extenderse lo suficiente para mantenernos con los nervios alterados, tratando de meter las narices en el televisor.

La enorme importancia de asestar el primer golpe en una serie corta es comparable en cierta forma con aventajar en la salida en una carrera de cien metros, y los Ángeles, ganadores sin complicaciones del Oeste de la Liga Americana, intentarán ir encima del usualmente brillante y consistente Josh Beckett, un ganador de 17 juegos, quien desde chavalo ha probado que sabe crecer bajo la presión de octubre. Todos lo recordamos como un verdugo de los Yanquis en 2003.

Los Ángeles mataron las débiles posibilidades de recuperación de los Medias Rojas, aprovechando el pitcheo incierto del relevista Ramón Ramírez en el séptimo agregando dos carreras. Cuando Juan Rivera bateó para doble play con las bases llenas sin out, se creyó que el equipo de Anaheim saldría con las manos vacías, pero hit impulsador de Kendry Morales y un error en tiro facilitaron la ampliación de la ventaja 5x0, que fue bien protegida por el hábil relevo de Darren Oliver.

Fue impresionante la demostración de poder del taponero de Boston Daniel Bard, quien con lanzamientos que zumbaron a 99 y 100 millas, colgó el cero del noveno cuando ya todo estaba perdido, pero haciendo una seria advertencia sobre la utilidad que puede proporcionar en momentos de máxima presión durante cierres de juego.

El futuro de esta serie, pese al buen despegue de Anaheim, continúa metido en una botella llena de intrigas, así que no se puede subestimar en lo mínimo a los Medias Rojas, que fueron capaces de salirse del hoyo estando atrás 3-0 frente a los Yanquis en una serie por el banderín de Liga.

Los Ángeles utilizarán en el segundo juego a Jered Weaver, ganador de 16 juegos, con 3.76 en efectividad, con balance de 3-3 en un escabroso cierre de temporada, en contraste con el 3-1 de Beckett.

dplay@ibw.com.ni