Mariano López
  •  |
  •  |
  • END

Al equipo que todos los rivales quisieran ver desaparecer del fútbol nicaragüense es Diriangén. Desde la década de los 60 hasta la fecha, esta franquicia ha sido “saqueada” por otros equipos llevándose a sus mejores jugadores y no han podido apagar esta llama deportiva que surgió un 15 de mayo de 1917.

Lo único que han logrado es que desde sus inferiores surjan jugadores de gran calidad que se establecen y mantienen en la pelea por el liderato a este equipo que consigue 25 campeonatos nacionales y siete títulos de Copa, cosecha que habla por sí sola de lo que producen, por algo es la cuna del balompié nacional.

Después que Ferreti, Estelí y Xilotepetl le conquistaron algunos jugadores, la directiva que preside Tulio López y el veterano estratega Mauricio Cruz, han logrado formar un club competitivo cuya mezcla de juventud experimentada y algunos veteranos eficientes Diriangén de la rica historia está metido entre los primeros cuatro puestos de clasificación.

Cerraron la puerta con el canadiense Joshua Lemus, la zaga descansa en la experiencia de Hoogly Corrales y en la solvencia de Erick Téllez, en los laterales tiene a dos grandes prospectos Manuel Gutiérrez y Juan Carlos Narváez, en la contención destacan Remy Vanegas y Kesler Rizo; en las bandas están David Solórzano, Marcos Méndez.

Al frente del ataque está el hondureño Herberth Cabrera que lidera la tabla de los goleadores del Apertura. Como ven que en esta estructura no figuran los nombres sino los hombres que han hecho de Diriangén un equipo competitivo al que todos ven con respeto.

Con dos derrotas en diez partidos que lo han instalado en el subliderato del torneo llega el domingo a Managua para desafiar al líder invicto Walter Ferreti.