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El final fue terriblemente angustioso, pero Argentina, sin brillar, con un gol de Martin Palermo en el tiempo alargado, se impuso a un batallador Perú 2-1 y ha fortalecido sus pretensiones de lograr la clasificación directa al Mundial de Suráfrica. Faltando sólo una fecha por disputarse el miércoles, Argentina, con 25 puntos, saltó al cuarto lugar, aprovechando el naufragio de Ecuador ante Uruguay también por 2-1, mientras Chile aseguraba su boleto llegando a 30 puntos, eliminando a Colombia 4-2. Por ahora, Brasil, Paraguay –-que eliminó a Venezuela-- y Chile, son los tres clasificados directos de la zona Suramericana. Argentina, con 25 puntos, está siendo perseguida por el resurgente Uruguay (24) y por Ecuador, anclado en 23. Perder en Montevideo sería catastrófico para Argentina, si Ecuador supera al ya clasificado Chile. De ocurrir eso, Argentina quedaría fuera del repechaje.

El sufrimiento de Argentina fue increíble en el Monumental. Ganaba la selección de Maradona 1-0 con gol de Higuaín hasta que el visitante Perú igualó a los 45 minutos a través de Rengifo. Sobre la hora, bajo una lluvia torrencial, Martín “el Titán” Palermo, empujó un rebote a la red. Claro, todavía hay que jugar en Montevideo y según el resultado Argentina puede clasificarse directo, ir al repechaje o hasta quedar afuera del Mundial, apunta el diario deportivo Olé.

Gonzalo Higuaín, en uno de los pocos momentos de lucidez del equipo, estampó el 1-0 a los dos minutos del segundo tiempo, cuando los fantasmas volvían a aparecer. Y esos fantasmas volvieron a dos minutos del final del tiempo reglamentario cuando Hernán Rengifo, de cabeza, puso un empate que complicaba al equipo albiceleste.

Pero apareció el hombre de los milagros: cuando ya corrían un par de minutos de tiempo adicionado Martín Palermo empujó un centro de Federico Insúa y le dio al equipo de Diego Maradona tres puntos que lo dejan cuarto, a una fecha del desenlace.

El rendimiento del equipo argentino fue tan flojo, teniendo en cuenta la vulnerabilidad del adversario, que sobre el epílogo del partido, en medio de un temporal de agua y viento, y cuando los peruanos habían igualado, atronaron insultos hacia los futbolistas, e incluso para el entrenador.

Pero el gol de Palermo hizo olvidar todo. El estadio explotó y Argentina está muy cerca de visar su pasaporte para Sudáfrica. Ante Perú, el equipo que dirige Maradona careció de figuras. Apenas hubo una ráfaga de Pablo Aimar intentando mover los hilos del equipo, algunos chispazos de Lionel Messi y otros de Ángel Di María. Y, obviamente, la contundencia de Palermo, que tocó pocas pelotas, pero marcó el gol de la victoria.

El gol de Perú impactó porque parecía sentenciar la suerte de Argentina. Un cabezazo de Rengifo anticipando a Romero (fue su único error) decretó el empate peruano, justo por lo hecho por los visitantes en la segunda mitad. Y mientras empezaban a sonar los insultos desde las plateas, Argentina se fue hacia adelante en bloque buscando un milagro a puro pelotazo.

Y el milagro llegó en tiempo adicionado: tras dos centros sin precisión, Federico Insúa metió la pelota lo más cerca del arco, y Palermo, en aparente posición adelantada, empujó el balón al gol que salvó la noche y mantuvo la esperanza viva.