•  |
  •  |
  • END

El big leaguer Everth Cabrera regresó al país tras vivir más de seis meses de ensueño con los Padres de San Diego, donde llegó al spring training después de ser escogido por la regla cinco. Pese a una lesión en su mano, terminó como titular de las paradas cortas causando una grata impresión.

Cabrera arribó a Nicaragua en horas de la mañana y al mediodía fue recibido como héroe en su ciudad natal, en la plaza de Nandaime, en medio de muchos aficionados que celebraron y sufrieron en cada actuación del pequeño acorazado.

“Viví momentos inolvidables, como el jonrón que le conecté con las bases llenas a Francisco Rodríguez. Creo que fue lo que más disfruté en toda la campaña, pero también pasé momentos duros, los que traté que no afectaran mi autoestima. Siempre jugué muy positivo cada partido a pesar de que no me fuera bien”, expresó Everth.

El nica se ganó la confianza del manager Bud Black por encima de Luis Rodríguez, quien se suponía sería el titular del equipo, mientras Cabrera tendría algún chance en el transcurso de la semana. Pero nada fue igual desde que regresó Everth de su lesión. Jamás perdió la titularidad, lo único que variaba era su posición en el line up.

Su promedio de 255 puntos en 103 juegos estuvo por encima de varios short stop ya establecidos en las Mayores, como Alex González, de Boston (238); Jimmy Rollins (250), de los Filis; a penas superado por César Izturis (256), de los Orioles; más bajo se fue Ramón Vásquez (230), de los Piratas, e incluso quedó mejor que el ex campo corto de los Padres, Khalil Greene (200), aunque hay que decirlo, en 77 partidos.

La orientación que tiene para su estadía en el país es dedicarse a hacer más ejercicios, muchas pesas, y nada de jugar en la Liga Profesional. Sin embargo, mencionó que equipos de las ligas de Venezuela y Dominicana le solicitaron el permiso a San Diego para que el nica jugara con ellos, pero no sabe si lo dejarán jugar en los próximos meses.