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Después de barrer a los Cardenales fracturando los pronósticos, los Dodgers intentarán ajustar cuentas con los Filis, que el año pasado, en este mismo punto, los eliminaron en cinco juegos a base de mejor pitcheo y bateo más productivo, con Cole Hamels ganando dos veces y el japonés Kuroda salvando a los Dodgers de la barrida.

Los Dodgers no se verán las caras con el as de espadas de los Filis, el zurdo Cliff Lee, sacado a tiempo de Cleveland, y ésa es una ventaja, porque frente a los Cardenales tuvieron que fajarse con Chris Carpenter y Adam Wainwright, dos fuertes aspirantes al Cy Young del viejo circuito, y neutralizar el productivo bateo central formado Ludwick, Pujols y Holliday.

En la temporada, el equipo de Joe Torre se impuso cuatro veces a los Filis, perdiendo tres, pero eso es sólo un detalle, aunque no podemos negarle significado. Sin embargo, ¿cuántas veces el equipo que ha dominado en la temporada sale con el rabo entre las piernas rumbo hacia los escombros?

El zurdo Randy Wolf no es propiamente un líder de staff tipo Valenzuela o Hershiser, para no retroceder a los tiempos de Koufax, pero es calibrado parejo con Billingsley, Kershaw o Kuroda, antes del impacto provocado por Vicente Padilla, quien nunca ha sido jefe de rotación. Será Wolf, que en la campaña ganó un juego contra los Filis y perdió otro, quien abrirá mañana (6:07 p.m. en Los Ángeles) retando el pitcheo de Hamels.

¿Qué pasó con el punch de los Filis, limitados por el pitcheo de los Rockies a sólo dos jonrones, uno de Jason Werth y otro de Chase Utley? Con 2.00 en 27 entradas enjaulando del ímpetu de los Cardenales, el pitcheo dodger superó a los Filis que registraron 3.00 contra los Rockies.

Rápidamente: ventaja de los Filis en la combinación de doble plays Rollins-Utley sobre Furcal-Belliard; mejor equilibrio en el bateo Dodger juntando a Kemp, Ethier, Manny, Loney y Blake, detrás de Furcal, pero más poder concentrado en Utley, Howard, Werth e Ibáñez; adelante los Dodgers en el pitcheo de remate con Broxton, más efectivo que Lidge; se ve mejor la combinación Lee-Hamels como abridores 1 y 2, pero Padilla proporciona más firmeza como número 3.

Ahora, todos somos seguidores y simpatizantes de los Dodgers por la presencia de Padilla. Queremos verlos en la Serie Mundial contra quien sea.

Nuestro sueño del momento es que Padilla sea pitcher ganador en la serie por el banderín de liga, y también en el Clásico. Algo que estaba fuera de la paila de posibilidades cuando fue soltado por los Rangers y el interés en él parecía ser poco.

dplay@ibw.com.ni