•  |
  •  |
  • END

Los Filis son tan temibles como nunca antes, transmitiendo la misma dureza derrotando a los Rockies, como lo hicieron al ganar un título de Serie Mundial el otoño pasado.

Brad Lidge, su desacreditado cerrador, mantuvo ventaja de una carrera en la novena entrada por segunda vez en 19 horas. Su promedio de carreras limpias, 7.21 durante la temporada regular, es 0.00 en la postemporada. Si Lidge ha recuperado su confianza y forma, los Filis estarán tranquilos.

Ellos todavía tienen a Jimmy Rollins y Shane Victorino, que encienden su ofensiva en la cumbre de la alineación. Todavía tienen a Chase Utley y Howard, los sluggers zurdos. Todavía tienen a Werth, que ha se puesto cada vez más peligroso, y ahora también tienen a Raúl Ibáñez, que era uno de los cuatro Filis en batear al menos 30 cuadrangulares. Sobre todo, los Filis lideraron la Liga Nacional en carreras, en cuadrangulares, en porcentajes de slugging, y quizás en intimidación, también.

Su rotación, un signo de interrogación respecto al pasado octubre, es lo que Manuel llama lo mejor en sus cinco temporadas a cargo. El traspaso de julio por Cliff Lee añadió a otro as zurdo y alivió la presión sobre Cole Hamels, que soportó una temporada irregular, pero todavía es el Jugador Más Valioso de la última Serie Mundial.

Repetir como campeones de Serie Mundial es, como los últimos nueve ganadores pueden atestiguar, extremadamente difícil. El último campeón defensor en alcanzar la Serie Mundial eran los Yankees en 2001. El último equipo de la Liga Nacional en ganar la Serie Mundial en forma consecutiva eran los Rojos de Cincinnati de 1975-76, conocidos como la Gran maquinaria Roja.