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Una vez más, José Alfaro saltará a la tarima brava buscando cómo imponer su punch. Es su gran arma, y en algunas ocasiones, su única opción. El “Quiebra Jícara” pinolero enfrenta al mexicano Antonio De Marco disputando en las 135 libras uno de eso títulos calificados extrañamente como “interinos” en el campamento del CMB.

Peleador de contrastes, Alfaro impresionó noqueando a DeMarcus Corley, antes de coronarse derrotando al tailandés Prewet Singwancha en diciembre de 2007, a quien derribó dos veces, apuntándose una decisión –-no sabemos por qué-- dividida, pero más adelante, cuando todos esperábamos que mostrara progreso, se derritió ante un oscuro japonés, Yasuke Kobori, obligándonos a rascar cabezas.

Desprovisto de ribetes técnicos, intentando juntar lo más pronto posible las piezas del rompecabezas de su estilo, Alfaro tiene que ser agresivo desde que suene la campana en el cuadrilátero instalado en el Hotel Isla del Tesoro. El pegador tiene que ejercer presión la mayor parte del tiempo, y Alfaro, lo mismo que sus hombres en la esquina, debe estar claro de eso.

No tenemos una idea precisa sobre De Marco, y su récord no ayuda porque sus víctimas no aparecen en la guía telefónica, lo cual nos hace suponer que las posibilidades de Alfaro, aun sin llegar a quebrarle la jícara, son favorables.

Fijar el objetivo de sus disparos es todavía una asignatura pendiente para Alfaro, pero él puede atacar constantemente buscando algunos aciertos con golpes de poder, impidiendo que De Marco -–si es que tiene habilidad para hacerlo-- establezca una distancia apropiada y pueda disponer de pausas.

¡Cómo estimula poder volver a proyectarse! ¿Será capaz Alfaro de responder a la exigencia del momento ofreciendo una pelea intensa mostrando su bravura y su punch? Estaremos pendientes de su accionar esta noche en Las Vegas.