Edgard Tijerino
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La imagen es muy reciente para no recordarla con nitidez, y es la de Pedro Martínez saliendo hacia el dogout de los Filis, mirando desafiante a la multitud de 50,181 cabezas, y crispando su puño derecho después de los hits consecutivos de Hairston y Cabrera en el cierre del séptimo inning de un juego controlado por el pitcheo inspirado y certero de Burnett.

Por encima de la molestia, Pedro sonrió, quizás amargamente, y caminó con firmeza. Ahí estaba la vieja rivalidad al rojo vivo. Pedro perdía en ese momento 2-1 ante el viejo enemigo, consecuencia de los jonrones de Teixeira y Matsui, pero nuevamente, había dejado una gran impresión con su trabajo tipo “Charles Atlas nunca muere”, visto anteriormente frente a los Dodgers, alcanzando un nivel de excelencia asombrosa.

A los 38 años, el resurgente dominicano ganador de tres Cy Young, se mostró inmune a los abucheos de quienes le temen, y que disfrutaban del momento gritándole ¿Quién es tu papá? Pedro seguramente pensaba, “tendré otra oportunidad”, y será hoy, buscando cómo extender la Serie Mundial a siete juegos.

Un duelo de máxima presión es estimulante para un veterano, que como en el corrido mejicano, “está sacando juventud de su pasado”, y aún a sus años, sigue enamorado del riesgo, sin tener el pelo completamente blanco. Ya no es el que era entre 1997 y 2003, cuando su sola presencia en la colina provocaba temor, pero, sin poder volver a registrar efectividades de 1.74 y 1.90, ni temporadas de 20 triunfos y más de 300 ponches, sigue siendo una seria amenaza y los Yanquis lo saben.

El zurdo Andy Pettitte, invicto con tres victorias en esta postemporada, tratará de evitar el siempre complicado séptimo juego, y su misión es tan difícil como la del viejo de Hemingway luchando con el gran pez. Chase Utley es el nuevo Mr. Octubre. Sus cinco jonrones lo convierten en temible, mientras Ryan Howard, aguijoneado por la desesperación, reducido a .158 puntos, intenta salir del hoyo.

Pettitte trabajó seis entradas permitiendo cuatro carreras en el juego 3, cuando los Yanquis se adelantaron 2-1 enmudeciendo Filadelfia. Igual que Pedro, carece de una recta fulminante y trabaja por los contornos, cambiando velocidades. Nada seguro frente a bateadores como Rollins, Werth, Ibáñez y este encendido Carlos Ruiz.

En Nueva York regresa el bateador designado, y al no lanzar Burnett, Posada y Matsui inyectan más poder a un line-up que necesita el aporte ofensivo de Teixeira, estrangulado con .105 puntos y congelado en los momentos cumbres, mientras Rodríguez ha “re-encauchado” su funcionamiento.

Sexto juego hoy. Como dice el columnista Danny Knobler, “nadie escribe libros ni recuerda momentos del quinto juego, pero sí hay una montaña de historias sobre sextos juegos, incluyendo el jonrón de Carlton Fisk, el error de Bill Buckner y el jonrón de Joe Carter”. ¿Qué nos ofrecerá este sexto juego Yanquis-Filis? Pedro, sacando juventud de su pasado, es una seria amenaza.

dplay@ibw.com.ni