Edgard Tijerino
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Cuando el legendario inglés Stanley Mathews consiguió el primer Balón de Oro otorgado por la revista France Football en 1956, Pelé no había impactado al planeta con su magia, pujanza y precisión, que lo llevaron a convertirse, sin haber sido príncipe, en el rey de ese deporte.

El argentino nacionalizado español, Alfredo DiStefano, del Madrid, lo obtuvo en 1957, y en el 58, ya con Pelé en la pantalla de lo grandioso, el francés Raymond Kopa, también del Madrid, fue el ganador de la distinción que poco a poco fue creciendo en importancia, hasta llegar a ser considerada “lo máximo” en el fútbol.

¿Por qué Pelé, la sensación del Mundial del 58, máxima figura antes de levantarse el telón en la Copa del 62, ganador de títulos locales en Brasil y de Intercontinentales con el famosísimo Santos, y súper-estrella del Mundial de 1970, nunca ganó un Balón de Oro?

En aquellos años, la revista francesa sólo premiaba a jugadores europeos que se fajaban en los torneos de ese continente, y fue necesario esperar que pasara largo tiempo, para que la escogencia extendiera su cobertura abriendo fronteras, y todos tuvieran posibilidades de conquistarlo, en dependencia de valoraciones exigentes.

Maradona fue estupendo con el Barcelona y genial con el Nápoles italiano, siendo además la figura cumbre en el Mundial de 1986, cuando cargó con Argentina, impulsándola a su segundo Campeonato Mundial. No fue seleccionado.

Sin embargo, ninguno de ellos necesitó de un Balón de Oro para colocarse delante de cualquier jugador imaginable, incluyendo a este impresionante Messi y al espectacular “matador” DiStefano, en la elaboración de un ranking de todos los tiempos.

Repetir como ganador de ese reconocimiento, sobre todo en una época tan competitiva como ésta que atravesamos entusiastamente, con 10 diferentes desde el 2000, entre Luis Figo y Lionel Messi, pasando por Michel Owen, Ronaldo, Nedved, Schevchenko, Ronaldinho, Cannavaro, Kaká y Cristiano Ronaldo, está considerado como poco probable.

Hay tres jugadores que lo han obtenido tres veces: Johan Cruyff con el Ajax de Holanda en 1971 y 73, y brillando con el Barcelona en el 74; Michel Platini en los años 83, 84 y 85, siempre con el Juventus; y Marco Van Basten en el 88, 89 y 92, funcionando con el Milan. Nadie más, porque DiStefano, Kevin Keegan, Rummenigge y Ronaldo, lo capturaron en dos ocasiones, mientras Zidane era limitado a una en 1998 con el Juventus italiano.

El único arquero ha sido Lev Yashin, el ruso conocido como “La araña negra” en 1963, custodiando la cabaña del Dinamo de Kiev. Iker Casillas del Madrid y Julio César el brasileño del Inter, han sido considerados aspirantes, pero sólo eso. Va a ser muy difícil volver a ver a un portero, alzarse con ese galardón.

Con 22 años, jugando para un equipo tan flexible y compacto como es el Barcelona, Lionel Messi parece tener la posibilidad de repetir, y hasta de ir encima de Cuyff, Platini y Van Basten. Como siempre, el tiempo dirá la última palabra.