•  |
  •  |
  • END

Esta semana, podemos garantizarle que el nombre más mencionado que cualquier otro en Grandes Ligas, será el del señor Roy Halladay, un hombre que nunca ha corrido la ofensiva rápida, lanzado un triple en las finales de la NBA o conducido un vehículo de motor a 166 millas por hora en su vida.

Pero nada de ello será necesario la semana que viene, cuando las reuniones invernales del béisbol se acomoden en Indy (un poco más lento que 166 mph). Ah, es muy posible, quizás casi seguro, que Halladay aún sea Azulejo cuando estas reuniones terminen. Pero le apostamos lo que quiera, que él aún será el nombre más mencionado en la ciudad. Él está lejos de ser el único nombre florando en el ozono de Indy, sin embargo. Así que pasemos a las cinco más grandes historias de las reuniones de 2009.

Los Azulejos siguen insistiendo en que no tienen que cambiar a su as. Y que no les han ordenado a mover dinero: Y que no tienen sentido de urgencia para intercambiarlo la próxima semana, el próximo mes o antes, hazlo para la fecha límite del campamento primaveral que fue mencionado por los agentes de Halladay hace unos días.

Sin embargo...Roy Halladay está eminentemente disponible. Y está disponible porque los Azulejos saben que no pueden evitar que se escape de la puerta de salida de la agencia libre el año que viene el próximo invierno. Así que “deben intercambiar a este individuo y echar hacia delante”, dijo un veterano ejecutivo de la Liga Americana, “y aceptar lo que van a ser en los próximos par de años -- que es un equipo en reconstrucción”.

Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Los Angelinos, Yankees, Medias Rojas,
Dodgers y Mets aparentan todos tener algún nivel de interés. Y de vez en cuando, un rumor de los Cachorros corre a través de la industria. Pero esta es la razón por la cual va a ser difícil hacer algo la semana que viene:

El costo aún parece más alto de lo que los equipos están dispuestos a pagar por un jugador a un año de su libertad. No hay indicaciones de que Halladay esté inclinado a firmar una extensión instantánea con cualquier equipo que haga negocio por él. Y la temporada baja es muy joven aún. Así que recuerde dos cosas, no importa cuántas notas jugosas escucha de Halladay la semana que viene:

(1) Todavía tiene todos los naipes en este paquete, debido a que no echará a un lado su cláusula de cambio para cualquier equipo viejo. Y (2) los intercambios de Santana y Peavy no se hicieron en las reuniones de invierno de 2007 y 2008, aun con todo lo caliente y fuertes que corrieron las conversaciones.

El cambio de Santana tardó otras siete semanas. El de Peavy tomó otros siete meses. Así que no debe chocarle el escuchar que cada hombre de béisbol que encuestamos predice que Roy Halladay no llamará a ningún camión de mudanzas antes de que estas reuniones pasen la bandera de cuadritos -- y puede que no sea canjeado.