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La noticia del pacto de Chapman por más de $30 millones con los Rojos de Cincinnati no ha pasado por debajo del radar público en Cuba. El derecho Vicyohandri Odelín, que lanzó en el primer Clásico Mundial, comentó que Chapman tiene “condición y fuerza para dar la talla en Grandes Ligas’’ en comentarios antes de un cotejo de su equipo de Camagüey contra el elenco capitalino Metropolitanos.

“Cada cual hace lo que quiere con su vida’’, afirmó Odelín sobre la decisión de Chapman de jugar en Estados Unidos. Campeón olímpico en 2004 y plata en 2008, Odelín explicó que “los peloteros cubanos estamos acosados en los torneos internacionales, nos hacen ofertas para abandonar Cuba, eso molesta’’. No precisó el monto de las ofertas que ha recibido, pero dijo que las rechazó porque “mi hija Naomi de seis años, es toda mi vida’’.

En la “esquina caliente’’ del parque central de La Habana, donde los aficionados conversan a diario calurosamente sobre béisbol, Isbel Sánchez, de 27 años, no tiene dudas de que Chapman “va a dar la talla, es zurdo, joven, tira duro, si mejora el control va a ser imbateable’’.

¿Traidor Chapman? El problema es “económico, no político’’ según Omar Angulo, de 62 años, y agregó que “no creo que Chapman sea un traidor, antes los buenos peloteros no se iban pero las cosas cambiaron, ahora quieren ayudar a la familia’’.

En tanto, para Sánchez “hay que estar orgulloso de que un cubano se haga millonario y brille en Grandes Ligas’’.

En una de sus Reflexiones que publica la prensa cubana, el ex presidente Fidel Castro condenó en julio de 2008 a los que “traicionan la patria vendiéndose al enemigo’’ y afirmó: “No permitamos jamás que los traidores visiten después el país para exhibir los lujos obtenidos con la infamia’’.

Las deserciones golpearon el deporte cubano en los últimos años. Algunos de los mejores peloteros cubanos abandonaron la isla, entre ellos Orlando “El Duque’’ Hernández, José Contreras, Kendry Morales y Yadel Martí.

José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano, consideró que las deserciones son parte de “una campaña bien organizada para minar nuestra potencia deportiva’’.

Pedro Medina, receptor del equipo Cuba en la década de los setenta y manager de Industriales en los noventa, reconoció que “las deserciones siempre vuelven complejo el trabajo al frenar un proceso y obligar a buscar variantes’’.

Medina rechazó las ofertas porque “me gusta vivir en mi país, aquí está mi familia, mis compañeros, mis amigos, mi pueblo, a todos los respeto’’.

Para Medina el relevo de talentos está garantizado en Cuba porque “tenemos buenos pitcheres con brazos fuertes... pero se ha perdido el pensamiento táctico a la hora de buscar efectividad en los lanzamientos’’.