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Ben Sheets contestó su teléfono celular, pero no había tiempo para hablar. Su hijo de siete años, Seaver, bautizado así en honor al gran Tom Seaver, tenía un partido de básquetbol esa noche. Sheets es el entrenador del equipo.”Es un juego importante esta noche, muy importante”, dijo Sheets alegremente. “Tenemos que ganar esta noche”.

Tal ha sido la vida de Sheets durante el último año, una vida alejada del béisbol, una vida de padre. Pronto su rutina cambiará de nuevo, una vez que compruebe que está saludable, firme con un equipo de las mayores y tal vez regrese a ser quien era hace 18 meses atrás: uno de los mejores lanzadores del béisbol.

No se ha sentido así en dos años. El 6 de septiembre de 2008, Sheets lanzó una blanqueada por 1-0 contra los Padres, pero su codo le dolía tanto que requería una inyección de cortisona después de cada partido.

En su próxima salida tiró sin dolor ante los Filis, pero luego de confrontar a tres bateadores, Sheets dijo que sintió “un tirón, un halón en mi codo. Eso no es bueno”.

Confrontó a más bateadores, luego tuvo que abandonar el partido. No pudo realizar su próxima apertura, hizo una salida adicional -- pero sólo duró dos entradas porque “mi codo me estaba matando”. El momento no pudo ser peor. Sheets no pudo lanzar en la postemporada para los Cerveceros y un mes después sería agente libre, un mes después pudo haber conseguido una gran bonificación. Sin embargo, tenía dolor en su codo. Dijo que pensó que podía lanzar con el dolor, como lo había hecho en varias salidas en 2008. Llegó a un acuerdo preliminar de dos años con los Vigilantes a principios de 2009, pero cuando una resonancia magnética demostró problemas del codo que le preocuparon a Texas, la oferta de contrato cambió. Ahora todo lo que necesita es un equipo para el cual lanzar.

Una fuente cercana a las negociaciones indicó que de seis a diez equipos han mostrado interés, incluyendo a los Cachorros. Probablemente reciba un contrato por un año con incentivos hasta que compruebe que su codo puede aguantar una temporada completa.

Sheets es el lanzador con más potencial en lo que resta del mercado de agencia libre, asumiendo que se encuentre saludable.

Los Cachorros están interesados. Pero no pierdan de vista a Seattle. Jack Zduriencik, quien fue el jefe de cazatalentos de
Milwaukee (entre otras cosas) durante nueve años cuando Sheets estaba allí, ahora es el gerente general de Seattle. ¿Cómo luciría Sheets de abridor No. 3, detrás de Cliff Lee y Félix Hernández? Un tercer abridor, sin la presión de ser el as, parecería ser un buen punto de partida para Sheets.