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Es curioso. Stanley Loáisiga, Marlon Abea y Norman Cardoze, que jugaron con el Oriental en la recién finalizada Serie Final, en sus momentos fueron los mejores bateadores de éstas Series, de los cuales, dos habían repetido.

Cuando se dio la primera Final de la Profesional en enero de 2005, Stanley Loáisiga, entonces del Chinandega, fue el de mejor promedio ofensivo, con .400, remolcando seis carreras, que fue la misma producción de los leoneses Henry Roa (dos jonrones ) Sandor Guido y Juan Vicente López.

Loáisiga repitió en la segunda edición (2006), bateando .391, e impulsó 2 carreras. Los máximos impulsadores fueron Adolfo Matamoros y Ambriorix Concepción, con 8 cada uno, que es el récord en Finales. Cardoze y Luis Iglesias empujaron 6 carreras. Concepción e Iglesias batearon dos jonrones cada uno.

Para el 2007, cuando el Bóer barrió a León, Marlon Abea, catcher de la tribu, promedió .467 y produjo 7 carreras, y en el siguiente torneo (2008), en la segunda coronación del Bóer, impuso el mayor porcentaje ofensivo, con .545, bateando la mayor cantidad de hits en una Serie (12). No jonroneó, pero impulsó 6 carreras, igual que Jorge Luis Avellán.

Ahora el mejor bateador de la Final fue Cardoze con .533, el segundo más alto promedio y remolcó 6 carreras.

Entre los lanzadores, Wilder Rayo se convirtió en el segundo pitcher que gana dos partidos en una Final, además de salvar un juego, lo que le dio la nominación de Más Valioso, igual que el cubano Julio Villalón, quien en el 2005 con el León, logró similares balances (2-0, 1 salvado), pero lanzó para 2.63 en 13.2 innings. Rayo lo hizo para 1.35 en 6.2 episodios.

En las Finales del 2006 y 2007, todos los lanzadores se repartieron los triunfos del Chinandega y Bóer, que en esos torneos fueron los campeones.