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Tal vez algún día puedan ser compañeros en el mismo equipo, pero de momento el alero LeBron James y el escolta Dwyane Wade son rivales y protagonizaron el duelo estelar de la jornada de la NBA, con la estrella de los Cavaliers de Cleveland como el gran triunfador.

Mientras, el base canadiense Steve Nash se convirtió en la figura individual de la jornada al alcanzar la marca de las 8.000 asistencias como profesional.

LeBron James fue el jugador decisivo que permitió a los Cavaliers conseguir la victoria, la quinta consecutiva, al derrotar 91-92 a los Heat de Miami en el duelo con su amigo y estrella Wade.

James, a cuatro segundos para concluir el tiempo reglamentario anotó dos tiros de personal que pusieron con ventaja a los Cavaliers, que iba a ser la del triunfo después de que Wade fallase en el último intento, un triple.

De esta manera, James, que aportó 32 puntos con nueve rebotes y cuatro asistencias, iba a ganarle una vez más el duelo y el partido a Wade, después de que ambos protagonizaron una gran exhibición encestadora en la primera parte.

Los Cavaliers, a pesar de la baja del base titular Mo Williams, siguen siendo el equipo a ganar después de ponerse con marca de 35-11, la mejor de la liga.

Los aficionados de los Heat, que el próximo verano van a tener todo el dinero disponible para conseguir un buen fichaje en el mercado de los agentes libres, mostraron en algunas pancartas su interés de que James se una a Wade y firme con el equipo de Miami, pero de momento la estrella de los Cavaliers fue su verdugo.

El alero Carlos Boozer con un doble-doble de 21 puntos y 20 rebotes se convirtió una vez más en el líder de los Jazz de Utah, que vencieron por 124-115 a los Suns de Phoenix y alcanzaron el segundo lugar en la División Noroeste.

Los Jazz (26-18), que ganaron el octavo de los últimos 10 partidos disputados, también tuvieron el apoyo del alero ruso Andrei Kirilenko, que logró 25 punto con seis rebotes y tres tapones.

Nash logró un doble-doble de 15 puntos y 15 asistencias para vivir otra noche histórica en su carrera, que no pudo celebrar con triunfo.

El base canadiense All-Star consiguió superar la barrera de las 8.000 asistencias para ponerse con 8.013, que lo convirtieron en el octavo jugador en la historia de la NBA que lo logra.