•   Desde PUEBLA  |
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Mientras se apagaban las luces en el Auditorio Siglo XXI, escuchando todavía el eco del ruido provocado por los bombazos de “Chocolate” martirizando a Iván Meneses, la pregunta inmediata fue ¿cuál será el rival que encontrará en su próxima parada?

“No hay nombre todavía, pero es posible que hagamos otras tres peleas en México y una en Japón. Tanto Ignacio Huizar como el Sr. Honda, están muy interesados en contar con él, por considerarlo una garantía para el espectáculo, y eso nos satisface, porque permite barajar ofertas”, me dice Carlos Pilato, frente a un desayuno ligero en el Hotel City Express.

“El plan es que Román con dos defensas más, obtenga el título de súper-campeón, quizás hasta unificando cetros, y pueda pelear por mayores bolsas ampliando su curriculum. Nos hemos llevado muy bien con Huizar, pero también hay interés de Erick Morales que tiene su empresa boxística”.

¿Prefieren aquí en México que ir a Japón?

“Peleará donde sea con tal que las ofertas sean favorables. El sabe resolver en cualquier parte. Por ahora importa mucho, hacerlo producir”.

Pilato estaba molesto por algunos inconvenientes como la salida del Hotel hacia la arena con retraso de media hora, la falta de agua y hielo en el camerino, cierta desconexión que aisló un rato al equipo de apoyo, cambios en el desarrollo del cartel, y otros detalles, pero cuando Román firmó la esquela de defunción de Meneses, todo eso se convirtió en sopa de tortillas y fue colocado a un lado.

¿Imposible una pelea en Nicaragua?

“Sólo con el apoyo del gobierno, de la iniciativa privada y otros sectores que pueden involucrarse. Es muy difícil cubrir los costos de una pelea de campeonato mundial en Nicaragua”, dijo Fernando Sánchez, uno de los manejadores.