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El Atlético de Madrid, guiado por un inspiradísimo Reyes y un gran Agüero, fue superior y mereció la victoria contra un Barcelona que acabó fundido y perdió su primer encuentro en esta Liga. Forlán y Simao marcaron para los locales e Ibrahimovic para los visitantes. El Atlético completa una semana perfecta después de su clasificación para la final de la Copa del Rey y permite que el Real Madrid cierre la jornada a dos puntos del Barça.

El Atlético tiene la habilidad de revolucionarlo toda allá donde va, sea para bien o para mal. Esta vez tocó la versión buena y tumbó al hasta ahora invencible Barcelona, que cayó a la lona por primera vez en esta Liga.

El conjunto que dirige Quiqué Sánchez Flores juntó líneas como no lo había hecho en todo el curso, cerró espacios, recibió apoyos quien lo necesitó, entorpeció, con Tiago y Assunçao al frente, la circulación de la pelota del Barça y se entregó al contragolpe, arma tan antigua como apreciada en territorio rojiblanco. Un magnífico Reyes y el siempre genial Agüero se encargaron, junto al eficaz Forlán, de desequilibrar y dar sentido a toda esta puesta en escena. Faltan 16 jornadas y comienza una nueva Liga.

El comienzo del choque no pudo ser más nefasto para el Barcelona, que perdió por lesión a Keita a los dos minutos y a los nueve recibió el primer gol. Reyes cogió el balón en su campo, eludió a dos rivales y puso un balón precioso que dejó a Forlán solo ante Valdés. El uruguayo no falló y situó al Barcelona en una situación desconocida en esta Liga. Por primera vez se vio por debajo en el marcador.No se conformó el Atlético con esa ventaja. Un golazo de Simao cobrando falta, aumentó la ventaja 2-0.

El Barcelona tenía problemas en la elaboración, no encontraba la fluidez de costumbre en la circulación del balón, ese golpe de pedal que le permite dejar atrás a los rivales.

En definitiva, era menos Barça. Y así fue hasta que tomó aliento cuando el reloj rozaba la media hora. Milito prolongó un saque de córner e Ibrahimovic, totalmente solo en el segundo palo, marcó. Con el marcador 2-1, Barcelona creció pero el Atlético aguantó. El Barcelona acusó las bajas, algunas más que otras, como la de Dani Alves, pero desde el Camp Nou se cansaron de repetir durante la semana que las ausencias no debían ponerse como excusa. Con excusas o sin ellas, lo cierto es que el Barça acabó fundido y derrotado por el Atlético en el Vicente Calderón, que despidió con una ovación y coreando el nombre de Reyes, repudiado hace sólo unas semanas y convertido ahora en el nuevo héroe del Manzanares