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¡Qué cuesta someterse a los fallos arbitrales! Todo atleta debería estar claro de que no va hacia ningún lado, excepto al descarrilamiento, si no controla sus impulsos por encima de la desesperación provocada en un instante de turbulencia.

Sorprendido en tercera base por un viraje, Danilo Sotelo perdió la cabeza haciendo saltar las tuercas de la prudencia. Significaba la posibilidad del empate para el equipo de Chontales a última hora, y la frustración lo aguijoneó. Según el árbitro agredido, Donald Ramírez, el pelotero lo golpeó en el pecho, pero un Sotelo casi suplicante, aseguró ayer en Doble Play: “no le pegué”, agregando con un toque de dramatismo: “no lo hice porque no voy a colocar en riesgo la comida de mis hijos”.

Se trata del informe que presente el árbitro frente al alegato de Sotelo, en el tapete de las consideraciones de la Comisión de Disciplina, que cuenta con la presencia del Comisionado Marenco, Presidente de Feniba, el Director de Deportes, Marlon Torres, y el Comisionado de la Liga, Dr. Carlos Reyes, con otros dos miembros.

Sotelo juega para Chontales, el escenario fue el parque de Juigalpa, y el juez era local. Hay una diferencia entre una pechada o un empujón, y golpear a una autoridad en el juego. Sotelo dijo que puede existir un vídeo disponible para comprobar la veracidad de su versión, lo cual por supuesto tendría una gran utilidad, pero más importante que todo eso debe ser la seriedad del árbitro Ramírez sobre el hecho.

¿Cómo va a graficar la reacción de Sotelo? Tiene que hacerlo con la mayor precisión posible, pensando en que se necesita un alto grado de objetividad para valorar la situación y entrar en consideraciones. El peso que tendrá el informe arbitral es obvio, y es por eso que se debe ir directamente al grano, armado con la certeza, quitando cualquier tipo de artificios.

Hoy será abordado el caso. Después de la derrota del Chontales frente al Carazo 5 por 4 el sábado, Sotelo ha estado tratando de dormir con la soga al cuello. Se podía apreciar fácilmente su preocupación mientras respondía el cuestionario de Miguel Mendoza en Doble Play. Sabe que será sancionado inevitablemente, pero lo que lo intriga hasta angustiarlo es el tamaño de la sanción.

Hace unos días, Róger Marín el pitcher de los aturdidos Indios, fue suspendido por 10 juegos por haber utilizado brea en busca de dificultar más sus lanzamientos. Eso indica lo que puede ocurrir con Sotelo, si se diagnostica que fue más allá de un empujón y golpeó a Ramírez. Es por eso que el informe elaborado por el cuerpo arbitral y el que presente el anotador, si vio el hecho, se convierten en decisivos para la Comisión de Disciplina.

Hay un pelotero arrepentido por su impulso, temeroso de ver agrandada su culpa según la versión que ha ofrecido, sintiéndose entre las brasas, en la boca del infierno, tan desorientado que anda en busca de una cobija, como diría Juan Rulfo.


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