•  |
  •  |
  • END

La transformación del Ferreti en estos últimos torneos cortos ha sido sustancial. La evolución de Juan Barrera, un hombre desequilibrante en la media, el arribo de Francisco Ramírez y el aporte con sus goles, al igual que la mejoría de Wilber Sánchez, pero sobre todo el trabajo colectivo, han hecho de este club una sorpresa agradable.

Los capitalinos han conseguido de cierta forma hacernos olvidar una premisa casi escrita en el fútbol: Estelí y Diriangén son siempre los candidatos a ganar el título.

Los rojinegros lograron su primera final, y la coronación ante Estelí en el Apertura fue contundente, a pesar de las polémicas expulsiones de jugadores claves de los norteños.

Para el Apertura la rivalidad entre rojinegros y rojiblancos creció en cada partido que disputaron. Sin embargo, Estelí también tuvo un repunte importante en este torneo, supieron levantarse después de ese duro golpe que recibieron en la final ante Ferreti.

La presencia de Jefferson “La Foca” Bernárdez le dio un complemento ideal para hacer dúo con el mejor delantero del país, Rudel Calero. Elmer Mejía también está tratando de recuperar el espacio perdido, y a pesar de que no se ha visto al Samuel Wilson de otros torneos, por sus habilidades siempre se espera algo extraordinario de él.

De personal a personal podemos concluir que Estelí tiene material para imponerse a Ferreti, Diriangén y VCP, pero no significa que estos clubes no puedan cruzársele en el camino como ocurrió en el Apertura. Los tres tienen para hacer sufrir a cualquiera.

Pero también hay ocasiones en que el propio técnico Otoniel Olivas no parece dispuesto a arriesgar pese al recurso humano que tiene. Rudel, por ejemplo, ni siquiera ha sido titular en los partidos claves en los que se definía la clasificación a la Concachampions.

Ha insistido Oto en abrir con Jefferson, como sucedió el domingo ante Ocotal y hace diez días frente a Ferreti, pero fue con la llegada de Rudel, en las dos ocasiones, que el ataque del Estelí cambió drásticamente. En Ocotal, Calero fue fundamental en el triunfo y con Ferreti le dio presencia a la línea ofensiva pero sacó a Bernárdez.

De ese duelo ante Ferreti, se creía que Otoniel pondría todo su arsenal porque no se podía dar el lujo de desperdiciar el chance de ganar en Estelí. Pero no fue así, los rojinegros llegaron a defenderse como suele ocurrir cuando llegan al Independencia, y los norteños tampoco tuvieron al equipo más ofensivo, y en muchas ocasiones se veían, tenían más jugadores en su cancha, a pesar de que tenían el balón.

Entonces no siempre basta tener personal para ser el más ofensivo, también falta que la actitud venga desde afuera, o en este caso desde el banquillo.