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Cuando Chinandega atropelló al Bóer en la tercera semana de febrero, se decretó un “estado de emergencia” en la Tribu, que jugaba muy por debajo de .500, empatado con Carazo y Estelí en cuarto lugar.

Hoy, doce juegos después, el Bóer sigue en el mismo sitio, siempre debajo de .500, pero detrás de Carazo y Estelí, y con la seria amenaza de Chontales, el equipo sensación del “Pomares”.

Los Toros, comandados por Jimmy González, los experimentados Stanley Loáisiga, Danilo Sotelo y Oswaldo Mairena, junto con Juan Carlos González, Francisco Mendoza y el gran trabajo que efectúan José Villegas, José Rugama, Estberlin Aráuz y Cruz Amador, dirigidos por Roberto Espino, pueden poner en jaque a la Tribu, cuyo pitcheo no luce capaz de repeler una embestida.

Chontales viene de barrer a Masaya, que no tiene gran pitcheo. Ya también había barrido al León, cuando éstos apenas calentaban. El Bóer ya sufrió una barrida y está latente otra posibilidad.

En el campamento indio se trabaja intensamente con el pitcheo. El Boricua Jiménez trata de encontrar la fórmula que les permita soportar el empuje de los adversarios, y también Noel Areas tiene un rompecabezas en la ofensiva, y no se diga en la defensa.

¿Qué les parece?.. Las 17 victorias de los Toros se las reparten los abridores Villegas (5-0), Rugama (3-2), Amador (3-2), Aráuz (3-2), con el relevista Oswaldo Mairena, que tiene balance 3-0 y salva 6.

En el Bóer que gana 11, sólo Mario Peña gana 3 y pierde 2. Sus abridores tienen balance 6-8, y aún no se consolidan. Róger Marín, que reaparecerá el domingo, tiene balance 1-2, Juan Serrano 0-1, Eliécer Díaz 1-1, Ariel Saldaña 0-2 y Fulvio Delgado 1-0. Las otras 5 victorias son de los relevistas.

Otro problema es la anemia ofensiva. No están sincronizando y para colmo los errores los atacan. Janior Montes promedia .190 y no empuja carrera, Holmann, el mejor bateador del club, cayó hasta .338, ya Ofilio está en ritmo, pero no produce mucho. Johnatan Loáisiga es el jonronero, pero no es constante al ataque. Darrel Walters y Winston Dávila se abren paso a batazos.

En Chontales la máquina funciona mejor y es una amenaza. Veremos cómo se desarrolla esta serie.