Edgard Tijerino
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¿Qué otro equipo cuenta con tres brazos que pueden encabezar cualquier staff? Ahí están Jon Lester, Josh Beckett y John Lackey, listos para fajarse por prevalecer desde la colina de los Medias Rojas de Boston, un equipo muy bien armado, que podría ganar su división, la Liga Americana y la Serie Mundial. ¿Hay algún abridor número cuatro mejor que Daisuke Matsusaka, ganador de 15 y 18 juegos en 2007 y 2008? ¡Y qué decir del joven tirador de no hitter, en pleno proceso evolutivo, Clay Buchholz (7-4 en el 2009), como quinto abridor, con el veterano pero inagotable nudillista de utilidad probada Tim Wakefield (11-5), sin puesto en la rotación.

El soporte de ese pitcheo abridor lo garantizan Jonathan Papelbon, un rematador temible que va directamente al grano echando humo, salvador de 38 juegos con 1.85 en efectividad a lo largo de 68 entradas, ponchando a 76; y detrás, Hideki Okajima, Manny Del Carmen y Daniel Bard, considerados por Terry Francona como factores de seguridad. ¿Se puede discutir que el pitcheo ya no representa hasta el 75 por ciento del éxito en el beisbol? Los Orioles de 1966 elevaron ese porcentaje durante la Serie Mundial con los Dodgers.

Boston es el probable equipo más grande del béisbol en el Estadio más pequeño, pero de enorme significado histórico como lo es el Fenway Park, intentando en este 2010, saltar sobre los Yanquis de Nueva York en el siempre infernal sector Este de la Liga Americana.

Desde siempre, la agresividad de los Medias Rojas ha sido su tarjeta de presentación, y lo sigue siendo pese a la pérdida del artillero Jason Bay (36 jonrones y 119 remolques), el difícil restablecimiento de Mike Lowell y el decrecimiento de David Ortiz.

El line-up de Boston es muy ágil con suficiente punch. Jacoby Ellsbury, quien robó 70 bases y registró 301 puntos, será el lead-off, seguido del eficaz Dustin Pedroia, bateador de 185 hits y 72 empujadas en “un discrero” 2009. Luego, Kevin Youkilis (.305, 27 HR y 94 CE), el venezolano Víctor Martínez (.336 en 56 juegos con Boston), el gigante David Ortíz, quien logró reaccionar terminando con 28 vuelacercas y 99 impulsadas, J. D. Drew (limitado a 24 jonrones y 68 producidas), el recién llegado Mike Camerón (24 HR y 70 CE con Milwuakee) muy propenso al ponche, Adrián Beltré –de quien se espera regrese a sus niveles de agitación frente al plato-, y Marco Scutaro, bateador de .282 puntos y anotador de 100 carreras, sacado de Toronto.

Claro que hay seguridad en la defensa. En los bosques, Ellsbury ahora por la izquierda, Cameron en el centro y Drew en el rincón derecho. Adentro, Beltre en tercera, Scutaro en las paradas cortas, Pedroia en segunda y Youkilis en primera, con Víctor Martínez detrás del plato. En tanto en el banco, Mike Lowell, Jason Varitek, Jed Lowrie, Jeremy Hermida y Bill Hall. Sin duda, un gran equipo visto al revés y al derecho. Francona debe sentirse como César en Las Galias.