•  |
  •  |
  • END

Pocas veces hemos tenido la oportunidad, la nueva generación de cronistas, de ver una Selección Nacional de Fútbol con tanto talento en la cancha como la de ayer. Lo irónico es que ganando no se pudo clasificar, pero el avance de estos muchachos es inobjetable.

Si bien la Sub-21 venció 2-1 a Belice y aunque eso no bastó para clasificar a los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe de Puerto Rico, por haber permitido un gol ayer, quedó una agradable impresión de cuánto han avanzado estos muchachos con buen fútbol, una idea táctica clara obra del técnico español Enrique Llena y una condición física envidiable, mientras se aferraban a un triunfo más abultado que les hubiera dado el cupo a los juegos.

Se debió ganar con más amplitud de no ser por tantos intentos fallados, atajadas espectaculares del portero beliceño Frank López –terminó deshidratado por el calor en la cancha y tuvieron que sustituirlo- y el quiebre de ritmo que hicieron los visitantes con las faltas y supuestas lesiones que sufrían, cuando Nicaragua estaba encima de su cancha en el complementario.

Pero también los errores fueron determinantes. Se repitió la historia del primer partido. Belice anotó al minuto 20 con un robo de balón en la media que dejó mal parada la defensa y el portero Henry Maradiaga, inexplicablemente, salió casi de los 16.50 en una decisión temeraria y Julián Maldonado solo tocó la pelota para poner el 1-0 y el 2-0 global. Con eso, Nicaragua estaba obligada a ganar por lo menos con dos goles de diferencia para clasificar.

Antes de ese tanto, que cayó como balde de agua fría a los cuatro mil aficionados que llegaron al primer juego oficial en el Estadio Nacional de la UNAN-Managua, la Azul y Blanco dominaba sin mucha resistencia. Había llegado desde el primer minuto, pero siendo justos, también le faltaba empuje en los tres cuartos de cancha del rival. Dominaban pero sin profundidad, estaban pasivos a pesar de que había cinco atacando: Norfran Lazo, Rafael Baquedano, Jorge Portocarrero, Daniel Reyes y Léster Bonilla, sin contar que se sumaban los laterales Martín Sosa y José Carrión.

De lo mejor en el primer tiempo fue Bonilla, quien apoyando por la izquierda hizo mucho daño a la defensa beliceña. Precisamente fue Bonilla, el joven de 16 años, quien metió un centro desde ese extremo y encontró a Jorge Portocarrero frente a la portería y casi cayéndose entre dos defensas y el guardameta, éste metió un riflazo de zurda para poner el 1-1 al minuto 43.

Irse al descanso con ese 1-1 era mejor que la derrota. Y en el complementario la ofensiva aplicó su mejor inyección. Se fueron encima de la cancha de López, y otra vez Jorge Portocarrero encontró un centro ahora enviado por Baquedano y puso la ventaja 2-1.

Ese resultado apenas en el minuto 53, suponía suficiente tiempo para que Nicaragua consiguiera el tercer tanto. Los cambios también se habían dado para meter más empuje al ataque con la incorporación de Gabriel Avilés, Axel Villanueva y Herby Reyes.

Pero los nicas no pudieron retomar ese ritmo, en parte el propio árbitro principal, el tico Hugo Cruz, les dio mucha libertad a los beliceños para atrasar el juego y a pesar de que se perdió más de siete minutos con la lesión del portero López y los cambios, no repuso el tiempo.

Ahora, a Nicaragua le tocará, por ser el mejor “perdedor” de las eliminatorias, jugar el repechaje contra Costa Rica, el 11 y 18 de abril.